La detección temprana, el acompañamiento emocional y el acceso a atención especializada pueden marcar la diferencia en la prevención del suicidio. Con este mensaje, usuarios del programa Guayaquil sin Adicciones participaron en una charla desarrollada en el Hospital Municipal Bicentenario, en el marco de la conmemoración del Día Mundial de la Prevención del Suicidio.
La jornada estuvo a cargo de los psicólogos Freddy Arteaga y Kira Sánchez, quienes abordaron la importancia de reconocer señales de alerta como la melancolía, la tristeza persistente, la angustia, la soledad y el aislamiento. Durante el encuentro se destacó la necesidad de generar redes de apoyo que permitan a las personas enfrentar situaciones emocionales difíciles con acompañamiento adecuado y acceso a ayuda profesional.
La psicóloga clínica Kira Sánchez explicó que esta iniciativa forma parte del programa de Bienestar Emocional, que brinda orientación, psicoeducación, acompañamiento y acciones preventivas dirigidas a los usuarios. Además, ofrece intervenciones adaptadas a las necesidades de cada persona mediante terapias individuales, grupales, actividades de arteterapia y talleres de manualidades.
La especialista señaló que estos espacios contribuyen a visibilizar la importancia de la salud mental y a reducir los estigmas asociados a la atención psicológica. Asimismo, recordó que, según cifras de la Organización Mundial de la Salud, alrededor de 720.000 personas fallecen cada año por suicidio en el mundo. “Muchas de estas situaciones pueden prevenirse mediante la detección de señales de alerta y el acceso oportuno a ayuda profesional”.
Durante la actividad también participó la concejal Shirley Aldás, quien enfatizó la importancia de mantener conversaciones abiertas sobre esta problemática en el entorno familiar y comunitario. “Es necesario prestar atención a cambios en el comportamiento, como el aislamiento, la tristeza persistente o el deseo de permanecer constantemente a oscuras”, aseguró.
Los servicios de Bienestar Emocional están disponibles en el Hospital Municipal Bicentenario y en el Centro Médico Casa Guayaca, ubicado en La Atarazana, donde un equipo de psicólogos clínicos brinda atención especializada. Estas acciones también se desarrollan en espacios comunitarios como los CAMI y las casas comunales, con el fin de fortalecer la prevención y la identificación temprana de factores de riesgo. Ante cualquier señal de alerta, la ciudadanía puede comunicarse a la línea 181 para solicitar orientación profesional y agendar una cita.








