Detrás de cada atención brindada hay una historia de esfuerzo, superación y esperanza. En Guayaquil, más de 1,4 millones de atenciones dirigidas a personas con discapacidad y sus familias reflejan el compromiso de una ciudad que avanza hacia una inclusión real, acercando servicios, oportunidades y acompañamiento a quienes más lo necesitan.
Para Ingrid Rodríguez, los avances de sus hijos no son pequeños logros: son conquistas que hace algunos años parecían lejanas. Cada movimiento que Jimmy consigue controlar y cada nueva palabra que Joseph pronuncia representan barreras superadas, metas alcanzadas y la confirmación de que, con el apoyo adecuado, el desarrollo y la inclusión son posibles.
Hace seis años nacieron sus mellizos, Jimmy y Joseph. Jimmy vive con Parálisis Cerebral Infantil (PCI) y utiliza una silla de ruedas postural, mientras que Joseph tiene Trastorno del Espectro Autista (TEA). Gracias al acompañamiento recibido en las Áreas Territoriales Inclusivas (ATI), la madre ha sido testigo de cambios que han transformado la vida de su familia.
“Estoy muy agradecida con el ATI porque mi niño ahora ya controla un poco la cabeza por su problema de parálisis. Antes la echaba hacia atrás; ahora controla mejor su cuerpo y veo que intenta sentarse. He visto un progreso. El que tiene autismo ya habla un poco más, porque antes no me hablaba. Todo esto es un proceso”, relató.
El progreso observado por esta familia refleja el impacto de una estrategia municipal orientada a acercar servicios especializados a las personas con discapacidad y sus familias.
Historias como esta forman parte del trabajo desarrollado por el Municipio de Guayaquil en sectores como Monte Sinaí, Sergio Toral, Trinitaria Norte y Sur, Voluntad de Dios, Socio Vivienda, Bastión Popular, Flor de Bastión, Los Guasmos, Fertisa, Floresta, Puerto Liza, Cristo del Consuelo, Cisne 2, Samanes y Sauces, así como en las parroquias rurales Puná, Posorja, Progreso, El Morro y Tenguel.
Con el objetivo de asegurar el acceso a servicios especializados y promover la autonomía de las personas con discapacidad, la Alcaldía de Guayaquil, a través de la Dirección de Inclusión Social (DIS), ha destinado, entre 2023 y 2026, una inversión de USD 4.376.270,69 para programas de inclusión social, educativa, laboral y de salud. Estas acciones incluyen terapias físicas, de lenguaje, psicología, psicopedagogía y arte, además de acompañamiento integral para las familias.
Uno de los principales hitos de esta gestión ha sido la creación de las Áreas Territoriales Inclusivas (ATI), implementadas en octubre de 2023 para descentralizar los servicios y llevar la atención especializada directamente a las comunidades. Actualmente funcionan 11 puntos de atención en Guasmo Norte, Puerto Liza, Trinitaria Norte, Sergio Toral, Samanes, Puná, Posorja, Paraíso de la Flor, Cooperativa 29 de Agosto, Soledad Rodríguez y 25 de Julio.
La directora de la DIS, Amanda Arboleda, explicó que la estrategia busca reducir las brechas históricas de acceso a servicios para las poblaciones más vulnerables. “La inclusión social se trabaja desde una perspectiva basada en derechos y no en la beneficencia. Nuestro objetivo es que cada persona pueda desarrollar su proyecto de vida con dignidad, autonomía y oportunidades”, señaló.
Además, destacó que la red de ATI se ha convertido en una iniciativa pionera a nivel nacional. “Hemos sido preseleccionados en el concurso nacional de municipalidades del Ecuador sobre proyectos inclusivos, lo que ratifica que estamos construyendo un modelo innovador y cercano a la comunidad”, afirmó.
Los resultados reflejan el alcance de esta política pública:
- 549 personas con discapacidad identificadas mediante el Registro Social Municipal.
- 057 ayudas técnicas entregadas, entre ellas sillas de ruedas, sillas posturales, sillas de baño, audífonos, andadores, bastones de rastreo, colchones y cojines antiescaras, pañales y pañitos húmedos.
- 944 audífonos entregados a personas con discapacidad auditiva.
- 22 organizaciones sin fines de lucro fortalecidas mediante apoyo económico municipal para brindar servicios de rehabilitación y atención especializada.
Cada cifra representa una oportunidad creada, una barrera eliminada y una familia acompañada. Así, Guayaquil reafirma su compromiso de construir una ciudad donde la inclusión no sea un privilegio, sino un derecho; una ciudad que reconoce, respeta y potencia las capacidades de las personas con discapacidad y sus familias para que puedan desarrollarse plenamente y ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.












