La emoción por el debut de la selección ecuatoriana de fútbol en el mundial se vivió intensamente en Guayaquil, donde miles de ciudadanos se congregaron en espacios públicos para compartir la pasión por el fútbol en un ambiente de alegría, entretenimiento y convivencia.
Uno de los principales puntos de encuentro fue la concha acústica del parque Samanes, que reunió a aficionados de todas las edades. Al ritmo de trompetas y entre cánticos de “¡Vamos Ecuador!”, los asistentes alentaron a La Tri mientras disfrutaban de una programación complementaria que incluyó juegos de resistencia física, cascaritas, futbolín y retos de tiro libre.
La transmisión del encuentro se realizó a través de una pantalla gigante instalada en el escenario principal y una pantalla repetidora de 30 metros ubicada en el área de césped, permitiendo que todos los presentes siguieran cada jugada con comodidad y visibilidad.
Emanuel Gutiérrez, habitante del norte de la ciudad, destacó el valor de este tipo de iniciativas para fortalecer la integración ciudadana. “Me parece una iniciativa muy buena. Que chévere que el alcalde haya permitido este evento para ver a la TRI”, dijo.
La seguridad fue un componente fundamental durante toda la jornada. Agentes de Control Municipal (ACM) de SEGURA EP, desplegados en distintos puntos de la ciudad, incluidos 50 en el parque Samanes y 15 en Plaza Guayarte, junto con personal de seguridad privada y efectivos de la Policía Nacional, trabajaron de manera coordinada para preservar el orden y garantizar el bienestar de los asistentes.
La experiencia también se trasladó a Plaza Guayarte, donde cientos de aficionados siguieron el partido en una pantalla gigante instalada al aire libre. El espacio se tiñó de amarillo con las camisetas de la selección nacional, creando un ambiente festivo que reunió a familias y grupos de amigos.
Jonathan Zavala, habitante de La Florida, asistió junto a sus amigos para apoyar a Ecuador. “Muy bonito el ambiente. Es una experiencia única que activa el ambiente, hay Agentes Municipales y policía que dan seguridad”, expresó.
A medida que avanzó el encuentro, la expectativa creció entre los asistentes, que no dejaron de alentar a la selección y mantuvieron vivo el entusiasmo durante los 90 minutos de juego.
Así, Guayaquil convirtió sus espacios recreativos en escenarios de encuentro ciudadano, donde el deporte fortaleció la convivencia y permitió que miles de personas vivieran la fiesta mundialista de forma segura, ordenada y en comunidad.
















