La historia de Guayaquil quedó retratada una vez más a través de la charla “Los precursores de la fotografía en Guayaquil”, un encuentro que reunió memoria, arte y patrimonio en el Museo Nacional del Cacao.
La actividad, organizada por la Dirección de Turismo y Eventos Especiales junto al Museo Nacional del Cacao, destacó el papel pionero de la ciudad en el desarrollo de la fotografía en Ecuador, mediante la presentación de datos históricos y registros visuales que evidencian su evolución a lo largo del tiempo.
El presidente de la Fundación Bienvenido a Guayaquil, Fernando Mancero, fue el expositor invitado y resaltó la importancia de preservar el legado visual de la urbe. Durante su intervención recordó que, en 1841, Guayaquil se convirtió en la primera ciudad del país en realizar un registro fotográfico, marcando un hito con el uso del primer daguerrotipo para retratar a Vicente Rocafuerte.
Asimismo, destacó la estrecha relación entre la ciudad y el río Guayas como eje de numerosas imágenes históricas. “El centro de la fotografía en Guayaquil ha sido el río, en las fotografías y en las reseñas”, expresó Mancero. Desde entonces, numerosos fotógrafos nacionales y extranjeros han encontrado en la arquitectura, las calles y el paisaje guayaquileño una fuente permanente de inspiración.
La jornada también sirvió para reconocer el talento contemporáneo. Un total de 29 fotógrafos recibieron distinciones por su participación en las salidas fotográficas impulsadas por el Municipio de Guayaquil, iniciativas orientadas a documentar la vida cotidiana de la ciudad desde distintas miradas.
Entre los homenajeados estuvo Javier Paz Martínez, presidente del Fotoclub Guayaquil, quien destacó el apoyo brindado a la comunidad fotográfica. “Hemos encontrado en el Municipio de Guayaquil un espacio para desarrollar nuestra afición la fotografía, exposiciones, charlas y planificar salidas fotográficas”, mencionó.
Por su parte, Jennifer Tapia, integrante de Instaclub Guayaquil, compartió su visión sobre la riqueza visual de la ciudad y los contrastes que ofrece para la creación artística. “Me gusta capturar la parte urbana, todos estos contrastes que a veces hay con ese maravilloso sol. En la fotografía nosotros aportamos desde la imagen que nosotros podemos crear, pero cada persona lo puede hacer desde su esencia”, aseguró
Así, Guayaquil fortalece la valoración de su patrimonio cultural y rinde homenaje a quienes, desde el lente de una cámara, contribuyen a preservar y proyectar la memoria visual de la ciudad.












