Las Áreas Territoriales Inclusivas (ATI) brindan atención gratuita mediante terapias especializadas y acompañamiento integral a niños, niñas, adolescentes, personas adultas y adultos mayores con discapacidad, necesidades educativas especiales y trastornos emocionales. Además, ofrecen apoyo a sus familias y cuidadores.
Este programa, liderado por la Dirección de Inclusión Social del Municipio de Guayaquil, nació a partir de la “Ordenanza que Define los Lineamientos Generales del Modelo de Gestión Administrativa del Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Guayaquil”, expedida el 17 de julio de 2023. Esta normativa organiza la ciudad en 19 áreas de gestión con el objetivo de distribuir de manera equitativa y eficiente los programas, obras y proyectos municipales.
La implementación de este modelo de gestión constituye uno de los hitos de la administración del alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez. Al referirse a las ATI, destacó que estos espacios fueron creados para acercar servicios esenciales a las personas en condición de vulnerabilidad y, al mismo tiempo, visibilizar a la población con discapacidad. “Están creados para acercar servicios esenciales a personas en condición de vulnerabilidad, además de visibilizar a las personas con discapacidad”, dijo. Actualmente, Guayaquil cuenta con 11 puntos operativos ubicados en Trinitaria, Paraíso de la Flor, Puerto Liza, Samanes, 29 y Soledad Rodríguez, Sergio Toral, 25 de Julio, Guasmo Kartódromo, Guasmo 25 de Enero, Posorja y Puná.
Entre 2023 y 2026, esta red registró 109.155 atenciones en sectores urbanos y rurales, acercando servicios especializados a las familias que requieren apoyo profesional. La atención se brinda de lunes a viernes, en horario de 08:30 a 16:30. Los servicios incluyen terapia de lenguaje, psicopedagogía, psicología, terapia física y terapia artística. Esta oferta se complementa con grupos de apoyo, talleres y actividades culturales que promueven la participación, la expresión y la integración social de los usuarios y sus familias.
Entre las beneficiarias se encuentra Roxana Rendón, habitante de la cooperativa Independencia II, cuyo hijo de siete años tiene Parálisis Cerebral Infantil (PCI) y recibe terapia física dos veces por semana en el ATI Trinitaria. Gracias a la continuidad de estas sesiones, el niño ha mostrado avances en su movilidad, contribuyendo así a mejorar su calidad de vida. “Tenemos el ATI cerca del domicilio y nos podemos trasladar con facilidad. Nos ahorra el pasaje y la terapia. Esto nos beneficia mucho porque antes, cuando asistíamos a las terapias, teníamos que movilizarnos en buseta”, expresó la madre.
De esta manera, Guayaquil fortalece la presencia institucional en los territorios, consolidando una red de atención que impulsa la inclusión, la participación y el respeto de los derechos de las personas con discapacidad como parte de la gestión social cotidiana.












