Después de décadas de circulación y desgaste, la Dirección de Obras Públicas del Municipio de Guayaquil reconstruye con hormigón armado 19 tramos viales que enlazan las tres etapas de la ciudadela Guayacanes, al norte de la ciudad. La intervención comprende avenidas principales y calles internas, y representa una inversión aproximada de USD 705.000.
El proyecto no se limita a renovar la superficie de circulación. Antes de colocar el nuevo pavimento, las cuadrillas de la Dirección de Obras Públicas retiran los paños deteriorados y mejoran la subbase y la base, con el propósito de corregir los daños desde la estructura y lograr vías con mayor capacidad para soportar el tránsito cotidiano.
Las obras se distribuyen en las tres etapas de la ciudadela: 11 tramos corresponden a Guayacanes 1, cinco a Guayacanes 2 y tres a Guayacanes 3. La planificación incluye las avenidas Rodrigo Icaza Cornejo, Antonio Parra Velasco y Olaf Holm; las calles Alba Calderón y George Lewis Capwell; además de paseos, pasajes, peatonales y callejones que permiten el acceso directo a las viviendas.
La avenida Antonio Parra Velasco cumple una función estratégica en el norte de Guayaquil: conecta los sectores de Sauces, Guayacanes y Samanes con la avenida de Las Américas y la Terminal Terrestre. Debido a la importancia de este corredor vial, su rehabilitación se ejecuta por fases e incluye la colocación de hormigón armado de 25 centímetros de espesor, diseñado para responder a la constante circulación vehicular.
La reconstrucción también alcanza la avenida Rodrigo Icaza Cornejo, eje paralelo a la avenida Antonio Parra Velasco, y la avenida Olaf Holm, que atraviesa la ciudadela y se conecta con las avenidas Antonio Parra Velasco e Isidro Ayora.
Medardo Sánchez, quien vive desde hace aproximadamente 28 años en el sector, recordó que la calzada ya existía cuando llegó a Guayacanes y que presentaba daños visibles. “Había fisuras en los paños de hormigón; algunos estaban agrietados y rotos. Claro que esta intervención era necesaria”, expresó. Destacó, además, la resistencia del material utilizado. “El hormigón es mucho más duradero; dura entre 25 y 30 años”, afirmó.
Estas obras forman parte de un nuevo contrato de mantenimiento vial que contempla la rehabilitación de 21 kilómetros de calles, con una inversión de USD 5 millones. Los trabajos llegarán a Sauces, Garzota, Alborada, Urdenor, Samanes 2, Alborada Norte, las ciudadelas IETEL y ADACE, Mucho Lote y otros sectores del norte de la ciudad.












