Las aguas servidas de miles de familias del noroeste de Guayaquil ya son procesadas en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Mi Lote, actualmente en funcionamiento dentro de una etapa de puesta en marcha y de diseño para su optimización definitiva.
En septiembre de 2025 se inició un contrato por USD 1,7 millones, destinado a verificar el funcionamiento de sus equipos, ejecutar labores de mantenimiento, poner en marcha la infraestructura y elaborar los diseños para su optimización.
La PTAR Mi Lote procesa las aguas residuales mediante un sistema biológico que separa los residuos sólidos y elimina contaminantes antes de devolver el agua al ambiente. Como parte de esta etapa, también opera un laboratorio que monitorea parámetros como pH, temperatura y niveles de oxígeno, con el fin de garantizar la eficiencia del proceso.
La planta permanecerá bajo operación asistida durante tres meses más. En este período se continuarán realizando ajustes y verificaciones técnicas, antes de su entrega a Interagua, concesionaria del servicio, que asumirá su operación oficial.
Sectores como Flor de Bastión, Nueva Prosperina, San Ignacio de Loyola, Reinaldo Quiñónez, El Mirador, Lomas de la Florida, Socio Vivienda y el Plan Habitacional Mi Lote ya se benefician de esta infraestructura.
Paralelamente, se desarrollan nuevos diseños para incorporar otros sectores que, gracias a la gestión de esta administración municipal, están accediendo a servicios básicos, como Sergio Toral 1, donde se ejecuta una obra de alcantarillado sanitario. El objetivo es que la planta pueda tratar las aguas residuales generadas por alrededor de 360.000 habitantes.
Esta obra forma parte de una planificación integral que también contempla la construcción de la PTAR Los Merinos, que registra un avance del 80%. Con estos proyectos, Guayaquil avanza hacia un hito sin precedentes en el país: convertirse en la primera ciudad en tratar el 100% de las aguas de su sistema de alcantarillado sanitario.









