La Perla del Pacífico alcanzó un nuevo hito en materia de inclusión al consolidar una red de 38 puntos de atención para personas con discapacidad, la más amplia que ha tenido la ciudad. Este crecimiento responde al fortalecimiento de los servicios municipales, que pasaron de tres centros de apoyo a 13 espacios de atención directa, complementados con 25 organizaciones de la sociedad civil que reciben respaldo del Cabildo mediante convenios.
La ampliación de esta red no solo ha incrementado la cobertura, sino que también representa un importante alivio económico para cientos de familias. Acceder gratuitamente a terapias y servicios especializados puede significar un ahorro mensual superior a la mitad de un sueldo básico.
Ese es el caso de Lisbeth Hidalgo, madre de Samanta, una niña de 7 años con parálisis en el brazo derecho, quien recibe 12 terapias al mes en el Área Territorial Inclusiva (ATI) del Parque Samanes. El servicio incluye psicopedagogía, terapia física y arte, una atención que, de recibirla en un centro privado, sería difícil de costear. “Cada mes serían unos 200 o 300 dólares. Tengo entendido que las terapias en otro lado están entre 15 y 20 dólares”, señaló.
Actualmente, el Municipio cuenta con 13 centros de atención directa: Valientes, la Escuela Municipal 4 de Enero, la Escuela Municipal de Audición y Lenguaje y 10 Áreas Territoriales Inclusivas (ATI), ubicadas en Samanes, Puerto Lisa, Guasmo, Trinitaria, Batallón del Suburbio, Sergio Toral, Paraíso de la Flor, Posorja, Puná y CAMI 29 y Oriente.
El fortalecimiento de esta infraestructura ha permitido ampliar significativamente el alcance de los servicios municipales. “Entre todos los centros, nosotros atendemos mensualmente a 12.880 personas lo que nos ha permitido triplicar la cobertura, y estamos llegando al millón y medio atenciones en toda la Administración Municipal en el ámbito de las discapacidades”, informó Amanda Arboleda, directora de Inclusión Social del Municipio (DIS) de Guayaquil.
La expansión de esta red ha sido posible gracias a la información generada por el Registro Social Municipal, una herramienta que permite identificar las necesidades de la población y planificar la ubicación de los servicios donde más se requieren. Hasta el momento, este levantamiento de información ha cubierto la mitad de la ciudad y ha identificado a 25.000 personas con discapacidad.









