Lo que comenzó como un curso de canto se convirtió en el inicio de un proyecto musical con grandes aspiraciones. Las Flores, una agrupación femenina formada en el Centro de Arte Comunitario de ZUMAR, ya se presenta en escenarios de la ciudad y trabaja para abrirse camino en la industria musical.
En el salón de percusión de ZUMAR, cuatro voces se unen al ritmo de una tecnocumbia. Entre coreografías y afinaciones, Andry Paredes, Fernanda Fernández, Julieta López y Jenny Ramos ensayan como si cada canción fuera una nueva oportunidad para estar en el escenario con el que siempre soñaron.
Aunque todas viven en Mucho Lote, no se conocían. En 2025 ingresaron por separado al curso de canto de ZUMAR, donde el instructor Kléber Alejandro realizó un casting para conformar un grupo femenino. Así nació Las Flores, nombre con el que hoy son reconocidas por el público y con el que ya han participado en presentaciones en espacios como Ruta Centro y Plaza Guayarte.
Cada una llegó con una historia distinta, pero con el mismo objetivo: hacer de la música una oportunidad de crecimiento. Para Andry Paredes, de 30 años, cantar ha sido un sueño desde la infancia. Recuerda que participaba en festivales escolares y barriales, pero fue al conocer los cursos de ZUMAR cuando decidió dar el siguiente paso. "Ha sido una de las mejores decisiones que pude tomar", acoto. Hoy combina su trabajo, la maternidad y los estudios de canto con la meta de convertirse en una artista profesional.
Fernanda Fernández, de 29 años, también encontró en ZUMAR la oportunidad de retomar una pasión que había quedado en pausa. "Siempre soñé con vivir de la música. La audición para formar el grupo nos unió y ahora la gente ya nos reconoce como Las Flores", comentó.
La historia de Julieta López, de 39 años, comenzó cuando acompañó a su hija a inscribirse en un curso. Ese día descubrió que los adultos también podían formarse. "Pensé que era solo para niños, pero entendí que nunca es tarde para cumplir un sueño", dijo. Hoy invita a más personas a aprovechar las oportunidades de formación.
Jenny Ramos, de 49 años, llegó a ZUMAR buscando una nueva motivación después de que su hija mayor viajara al extranjero. Nunca imaginó que terminaría cantando frente al público. "Creía que por mi edad ya no era posible, pero aquí descubrí que sí se puede", expresó con emoción.
Las cuatro coinciden en que alcanzar sus metas requiere constancia, disciplina y preparación. Sin embargo, destacan que contar con un espacio donde desarrollar su talento les permitió creer que es posible construir un futuro en la música.
Historias como la de Las Flores reflejan el impacto de la formación artística que impulsa el Municipio de Guayaquil, a través de ZUMAR, para que niños, jóvenes y adultos desarrollen sus habilidades, fortalezcan su confianza y encuentren nuevas oportunidades de crecimiento personal y profesional.
Actualmente, el Centro de Arte Comunitario de ZUMAR cuenta con 340 estudiantes en el área de canto. Las clases se imparten de martes a sábado, de 09:00 a 17:00, en el Centro Polifuncional ZUMAR, ubicado en Bastión Popular, frente a la etapa 7 de Mucho Lote 1, además de sus sedes itinerantes en Puerto Liza y Plaza Casuarina. Las inscripciones permanecen abiertas para quienes deseen formarse en esta disciplina.










