La prevención de las violencias y el fortalecimiento de los vínculos entre padres, madres, cuidadores y niños fueron los principales objetivos del programa “Miles de Manos”, que benefició a 163 familias de distintos sectores de Guayaquil. Su clausura se realizó en el Salón Principal del Centro Cultural José Joaquín de Olmedo, tras cerca de nueve meses de trabajo comunitario.
La iniciativa fue impulsada por la Gerencia de Reconstrucción del Tejido Social de Segura EP, junto con el programa SERPAZ, financiado por la Unión Europea, la Cooperación Alemana y GIZ. El proyecto se desarrolló en las comunidades de Monte Sinaí, Sergio Toral, Isla Trinitaria, Bastión Popular y la comuna San Cristóbal, en la vía a la Costa, donde se promovieron espacios de formación para fortalecer la convivencia dentro de los hogares.
“Lo que buscamos es fortalecer la seguridad. No solo es el patrullaje, sino también estas acciones directamente en la comunidad, especialmente en las zonas priorizadas. Hoy les damos esas herramientas para que puedan generar ese ambiente de orden y convivencia con sus vecinos y sus familias”, indicó Alex Anchundia, Gerente de Segura EP.
Karem Rodríguez, asesora de Prevención de la Violencia del programa SERPAZ, destacó que uno de los principales logros fue generar conciencia sobre prácticas que, en ocasiones, son vistas como normales dentro de los hogares. “Las familias comprendieron que existen otras formas de corregir y educar sin recurrir a la violencia. El diálogo y la construcción de acuerdos se convierten en herramientas para mejorar la convivencia”, explicó.
Una de las participantes fue Liliana Vite, moradora de la comuna San Cristóbal, en la vía a la Costa, quien resaltó los cambios implementados en su hogar gracias a los conocimientos adquiridos durante el proceso. “Lo que aprendí y apliqué en mi hogar fue la comunicación, el diálogo, los acuerdos y, sobre todo, los límites. Durante estos ocho meses aprendimos a comunicarnos con ellos, a escucharlos, a pensar junto con ellos y a guiarlos por el camino correcto”, manifestó.
La jornada de clausura incluyó la entrega de certificados a los participantes. Además, se desarrolló la dinámica Café del Mundo, un espacio de intercambio de experiencias que permitió recoger los principales aprendizajes y resultados obtenidos durante la implementación del programa en los barrios.












