La rehabilitación de la calle Rumichaca inicia con una premisa clara: resolver el problema estructural y no solo cubrir el desgaste visible. La Dirección de Obras Públicas del Municipio de Guayaquil comenzó una intervención integral en el carril exclusivo de la Metrovía, entre las calles Febres Cordero y Franco Dávila, para asegurar una infraestructura más resistente y duradera en uno de los corredores de transporte con mayor exigencia operativa.
Desde este martes se ejecutan las labores preliminares, entre ellas el levantamiento de información topográfica. A partir de hoy iniciará la remoción de la capa asfáltica existente. Actualmente, el tramo presenta un importante deterioro, con sectores hundidos y afectaciones visibles ocasionadas por el tránsito permanente de unidades de transporte masivo.
El proyecto contempla el mejoramiento de la base con materiales de mayor calidad y la construcción de una nueva estructura de hormigón armado, diseñada para soportar las cargas y exigencias operativas de la Metrovía. Además, se ejecutará la repotenciación del sistema de aguas servidas mediante la reconstrucción de ramales y tirantes, para fortalecer la infraestructura subterránea y prevenir futuras afectaciones.
Para reducir el impacto en la movilidad, la Autoridad de Tránsito y Movilidad (ATM) difundió en sus canales oficiales las rutas alternas y medidas operativas que acompañarán el desarrollo de los trabajos.
La obra forma parte del contrato de USD 4 millones destinado a la rehabilitación de 25 kilómetros de vías en distintos sectores del centro y sur de Guayaquil. Dentro de este plan, recientemente se ejecutaron trabajos en la avenida Barcelona y está previsto intervenir, a lo largo del año, sectores como Bellavista y los barrios Centenario y San Eduardo.
Paralelamente, se mantienen activos otros tres contratos para la rehabilitación de 31 kilómetros de calles en el Suburbio, 29 kilómetros en el noroeste y 21 kilómetros en el noreste.










