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El lujoso hotel de Guayaquil que recibió a Clark Gable, Gabriela Mistral y José María Velasco Ibarra

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Hospedarse en este emblemático inmueble fue durante décadas sinónimo de prestigio, exclusividad y excelencia. Desde sus habitaciones pasaron figuras internacionales como el actor Clark Gable, la poeta Gabriela Mistral y el presidente José María Velasco Ibarra. A las puertas de cumplir un siglo de historia, el recordado Crillón sigue siendo uno de los referentes patrimoniales más importantes de Guayaquil.

 

Sus tres pisos superiores, la planta baja, el corredor central en forma de “L” y su estratégica ubicación junto al río Guayas lo convirtieron en uno de los establecimientos hoteleros más destacados de la ciudad. Actualmente, su arquitectura continúa captando la atención de turistas y ciudadanos que recorren el centro guayaquileño.

 

La historia del inmueble se remonta al 26 de septiembre de 1911, cuando Rosendo Avilés Tolosano legó la propiedad a la Junta de Beneficencia Municipal de Guayaquil. Años más tarde, entre 1927 y 1930, la institución levantó la estructura de hormigón que se conserva hasta la actualidad. El Grand Hotel abrió sus puertas el 9 de octubre de 1930. Diario El Universo registró la inauguración y anunció una ‘Vermouth Bailable’ amenizada por la orquesta Gregorio Martínez. La cena tuvo un valor de 4 sucres por persona, equivalente a aproximadamente USD 16 en la actualidad.

 

Pronto se convirtió en escenario de importantes acontecimientos sociales y culturales. El 4 de octubre de 1935 se hospedó el actor Clark Gable, quien posteriormente protagonizó la película ‘Lo que el viento se llevó’. Tres años después, el 19 de agosto de 1938, recibió a la poetisa chilena Gabriela Mistral, futura ganadora del Premio Nobel de Literatura. La Biblioteca Municipal conserva los registros que documentan ambas visitas.

 

Su relevancia quedó reflejada incluso en una postal elaborada para el VI Campeonato Sudamericano de Natación de 1939, que exhibió su fachada como símbolo de la industria hotelera local. El 10 de julio de 1950, la Junta de Beneficencia arrendó las instalaciones al Gran Hotel Crillón S. A. por 12.000 sucres mensuales durante seis años, según consta en el archivo histórico del Registro de la Propiedad de Guayaquil. Ese monto equivaldría hoy a cerca de USD 11.000.

 

Durante la década de 1950 siguió siendo sede de eventos de gran relevancia. En 1952 acogió un banquete en honor al presidente José María Velasco Ibarra con motivo de la llegada del Buque Escuela Juan Sebastián de la Marina de Guerra Española. Posteriormente, en 1957, el restaurante Grill Azul fue escenario de la celebración posterior a la elección de Miss Ecuador.

 

Tras el cierre del Hotel Crillón, el inmueble pasó a ser ocupado por la Empresa Municipal de Agua Potable de Guayaquil (EMAP-G), creada en 1970. En 2002 fue adquirido por el Municipio de Guayaquil y posteriormente restaurado. En esa etapa recibió el nombre de edificio Martín Avilés, en homenaje a un expresidente de la Junta de Beneficencia.

 

Aunque popularmente continúa siendo reconocido como Crillón, actualmente alberga dependencias municipales y permanece como testigo de una de las etapas más brillantes del turismo guayaquileño.

 

La Dirección Administrativa se encarga de su mantenimiento permanente; la Dirección de Turismo y Eventos Especiales lo promueve junto al Palacio Municipal como un atractivo de interés turístico; y la Dirección de Patrimonio Cultural lo incluye en recorridos dirigidos a estudiantes de arquitectura. De esta manera, la Alcaldía de Guayaquil fortalece la conservación y difusión de uno de los bienes patrimoniales más representativos de la ciudad para las futuras generaciones.

 

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