Un día diferente, lejos de las aulas y lleno de experiencias significativas, vivieron 110 niños con diferentes tipos de discapacidad del Centro 4 de Enero, quienes recorrieron espacios emblemáticos de Guayaquil durante un city tour organizado por la Dirección de Inclusión Social (DIS) del Municipio de Guayaquil, como parte de las actividades por las fiestas julianas.
La jornada estuvo marcada por sonrisas, descubrimientos y momentos de integración. Acompañados por sus padres, tutores y docentes, los estudiantes de educación inicial hasta séptimo año de básica disfrutaron de una experiencia recreativa que les permitió fortalecer sus habilidades sociales, compartir con sus compañeros y apropiarse de los espacios públicos de la ciudad.
El recorrido inició en el parque Seminario (Las Iguanas), donde los niños observaron con entusiasmo a las especies que habitan este tradicional punto turístico de Guayaquil. Luego visitaron el Hemiciclo de La Rotonda y continuaron hacia el Malecón 2000 y el Malecón del Salado, escenarios en los que disfrutaron de actividades recreativas, juegos y momentos de convivencia junto a sus familias.
La alegría de la jornada se complementó con un picnic, donde los pequeños compartieron alimentos, risas y anécdotas, convirtiendo esta salida en una oportunidad para generar vínculos y vivir nuevas experiencias fuera del entorno educativo.
Para Silvia Rivera, madre de Leandro Jiménez Rivera, de 12 años y diagnosticado con parálisis cerebral, este tipo de actividades representan una oportunidad valiosa para los niños y sus familias, especialmente para quienes enfrentan mayores dificultades de movilidad o acceso a espacios recreativos. "Gracias a Dios estas salidas ayudan mucho a los niños porque tienen un espacio para compartir y socializar. Hay pequeños que casi no salen de casa porque sus padres no cuentan con los recursos suficientes o porque trasladarlos en silla de ruedas resulta complicado", expresó.
Asimismo, destacó el proceso de evolución que ha tenido su hijo desde que forma parte del Centro 4 de Enero, resaltando el acompañamiento permanente de profesionales y docentes. "Ha sido un avance muy satisfactorio gracias a las terapias y al apoyo tanto de los terapeutas como de los docentes. Él antes no se movía y, poco a poco, con el trabajo constante, ha ido evolucionando y mejorando su forma de relacionarse con los demás", comentó.
Más que un paseo recreativo, esta actividad se convirtió en un espacio de inclusión, participación y encuentro, donde los niños pudieron disfrutar de la ciudad, interactuar con su entorno y compartir junto a quienes forman parte de su proceso de desarrollo.
A través de estas iniciativas, la DIS impulsa experiencias que fortalezcan la convivencia, la autonomía y la integración de las personas con discapacidad, promoviendo una ciudad donde todos puedan participar y disfrutar de sus espacios.












