La atención social del Municipio de Guayaquil continúa acercándose a los sectores más vulnerables, llevando soluciones concretas hasta las parroquias rurales del cantón. Como parte de esta estrategia, la Dirección de Inclusión Social (DIS) y DASE EP entregó ayudas técnicas a 300 personas de la parroquia rural Progreso, fortaleciendo el acceso a servicios y recursos para quienes más lo necesitan.
La jornada fue posible gracias a un trabajo previo de identificación realizado mediante un registro social municipal para personas con discapacidad, desarrollado puerta a puerta en la comunidad. Este levantamiento permitió conocer las necesidades específicas de los habitantes y brindar una respuesta acorde a cada caso.
Durante la entrega se distribuyeron 45 sillas de ruedas, 30 bastones, 15 andadores y más de 200 pañales y pañitos húmedos, insumos destinados a favorecer la movilidad, la autonomía y el cuidado diario de los beneficiarios. Además, está prevista una nueva jornada de atención en aproximadamente 15 días, como parte de una intervención que se extenderá progresivamente a todas las parroquias rurales de Guayaquil.
El concejal rural Manuel Romero acompañó la actividad y destacó el alcance de la iniciativa. “Eso es algo que nunca antes se ha visto. Aquí en administración anteriores se entregaba una silla, dos sillas, dos bastones. Pero en esta administración no solamente hemos visto esto en el cantón Guayaquil, sino que también en las parroquias, entregar masivamente más de 200 ayudas técnicas obedece a que realmente las parroquias rurales no son excluidas, sino que todo esto es inclusión. Y eso es lo que realmente nos caracteriza”, señaló.
La entrega también tuvo un impacto directo en la vida de personas como Juana Asencio, quien tiene discapacidad física y recibe tratamientos de diálisis. “Los días que salgo de las diálisis, salgo mareada, tienen que andarme agarrando, el día martes me tocó y hoy estoy recibiendo esto, que es una ayuda para mí”, expresó.
Acciones como esta reflejan una gestión que prioriza el contacto directo con la ciudadanía, identifica necesidades en territorio y las transforma en respuestas concretas para mejorar la calidad de vida de las familias.
Las personas que requieran este tipo de apoyo pueden solicitar atención a través de la línea 181 o de la Ventanilla Universal. Con este despliegue en las parroquias rurales, el Municipio de Guayaquil reafirma su compromiso con una inclusión social que llega hasta las comunidades y genera oportunidades para quienes más lo necesitan.












