Frente a la alerta naranja, dispuesta por el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) el pasado 20 de julio de 2026, el Municipio ha intensificado su planificación y capacidad operativa para proteger la salud de la población ante una eventual evolución del fenómeno de El Niño, cuya presencia podría provocar lluvias intensas, inundaciones y diversas afectaciones en el territorio.
Con el objetivo de asegurar una respuesta oportuna y cercana a la ciudadanía, el plan de contingencia contempla una red de 52 establecimientos de salud, entre puntos fijos y unidades móviles, distribuidos estratégicamente en zonas urbanas y rurales. A esto se suman brigadas médicas y visitas domiciliarias, destinadas a atender a las personas que, debido a las condiciones de una emergencia, enfrenten dificultades para desplazarse o acceder a los servicios de salud.
La capacidad de respuesta en territorio se fortalecerá con seis equipos de emergencia conformados por médicos y auxiliares de enfermería, que se movilizarán en camionetas equipadas con medicamentos e insumos médicos para intervenir en sectores que pudieran resultar anegados. La atención priorizará a los grupos más vulnerables, entre ellos adultos mayores, mujeres embarazadas, niños menores de seis años, personas con movilidad reducida y pacientes con enfermedades crónicas o catastróficas.
El Hospital Municipal Bicentenario constituye otro de los pilares de esta preparación. La casa de salud mantendrá operativas sus áreas de consulta externa y emergencia los siete días de la semana. Dispone de 9 camas de internación en emergencia.
Junto a la asistencia médica, la prevención ocupa un lugar central dentro de la estrategia municipal. Las condiciones climáticas asociadas a las lluvias favorecen la proliferación de vectores y aumentan el riesgo de enfermedades, por lo que se reforzarán las acciones de vigilancia, control y mitigación frente al dengue, las enfermedades diarreicas y otros eventos relacionados con la temporada invernal. Para ello, el Municipio contará con seis grupos especializados y 42 operadores dedicados a estas labores.
Como parte de estas acciones, en septiembre se pondrá en marcha el programa Vector Cero, una iniciativa dirigida a establecimientos educativos para fortalecer la prevención de enfermedades transmitidas por vectores y promover hábitos saludables desde las aulas. Paralelamente, se desarrollarán campañas informativas dirigidas a la comunidad sobre la eliminación de criaderos de mosquitos, el consumo seguro de agua, la adecuada manipulación y protección de alimentos y otras medidas de autocuidado que contribuyen a reducir riesgos sanitarios.
La preparación institucional también incluye la revisión de infraestructura estratégica, el fortalecimiento del abastecimiento de medicamentos para atención primaria y la conformación de kits médicos destinados a una respuesta inmediata. De manera complementaria, se coordinarán acciones con Gestión de Riesgos para identificar zonas inundables y vías críticas, optimizando así la capacidad de intervención en caso de emergencia.
El Municipio hace un llamado a la corresponsabilidad ciudadana para fortalecer la prevención desde los hogares y comunidades. Respetar los horarios de disposición de residuos, evitar la acumulación de recipientes que puedan almacenar agua y mantener limpios los espacios comunes son acciones fundamentales para reducir riesgos y proteger la salud colectiva.
Con estas medidas, la administración municipal se anticipa a un posible escenario de emergencia, fortalece su capacidad de respuesta y ratifica su compromiso de salvaguardar la salud de la población, garantizar la continuidad de los servicios esenciales y trabajar de manera articulada con el Ministerio de Salud Pública y los organismos de respuesta.










