El arte se convierte en un puente hacia la reflexión ambiental en el Museo Nacional del Cacao, donde se exhiben 24 obras de la muestra pictórica “Manglares”, una propuesta que conecta la sensibilidad estética con una mirada profunda sobre la relación entre el ser humano y la naturaleza.
La exposición, inaugurada el miércoles 15 de abril, reunió a invitados y ciudadanía en general, quienes destacaron la capacidad de las piezas para generar una conexión emocional con el entorno natural. Luis Erazo Vargas señaló: “Este tipo de exposiciones nos invita a reconectarnos con la naturaleza, un espacio que muchas veces olvidamos, pero que debemos proteger y valorar. Muy plausible y admirable que esta administración apoye y ojalá se abrieran muchos más espacios como este”.
La artista guayaquileña Johanna Meza da vida a esta propuesta a través de técnicas de acrílico y óleo sobre lienzo. En sus obras, elementos como tallos, raíces, hojas y ramas se transforman en símbolos que evocan resiliencia, memoria y adaptación. Las raíces remiten al origen de las ideas; el tronco, al crecimiento y la identidad; mientras que ramas y hojas representan la diversidad de decisiones y experiencias que construyen la vida.
La muestra estará abierta al público hasta el 7 de mayo e incluye una agenda de actividades complementarias, entre ellas talleres de ilustración de flora y fauna del manglar ecuatoriano, así como charlas científicas sobre los manglares del Pacífico.
A través de esta iniciativa, el Municipio de Guayaquil, mediante la Dirección General de Turismo y Eventos Especiales, fortalece la promoción de espacios culturales que integran arte, educación y conciencia ambiental, impulsando una mayor conexión entre la ciudadanía y la conservación de los ecosistemas.












