Conocer y preservar la memoria de la calle Panamá fue el objetivo del taller fotográfico Instante Urbano, realizado este sábado en el Museo del Cacao. La actividad incluyó un recorrido por esta icónica arteria, considerada uno de los sectores más emblemáticos del centro de Guayaquil.
La actividad, dirigida por el fotógrafo Carlos Moya, invitó a cerca de 30 participantes a mirar este espacio desde una nueva perspectiva y descubrir las historias que permanecen en sus calles, edificaciones y rincones.
La propuesta buscó acercar a los asistentes a la historia de la calle Panamá, un sector vinculado al comercio del cacao y a la transformación de Guayaquil. Durante el recorrido, los participantes conocieron cómo era antiguamente este espacio, sus viviendas y las actividades comerciales que allí se desarrollaban, entre ellas el secado del cacao, una práctica que caracterizó al sector por el particular aroma que impregnaba sus calles.
Uno de los objetivos fue reflexionar sobre la escasa documentación fotográfica del antiguo paisaje urbano de la calle Panamá. Aunque parte de su historia permanece en libros, pinturas y relatos, existe un importante vacío de imágenes sobre sus casas, calles y vida cotidiana. Por ello, el taller propuso utilizar la fotografía como una herramienta para recuperar y conservar esa memoria para las futuras generaciones.
Carlos Moya explicó que muchas veces las personas salen a fotografiar por afición o diversión, pero no necesariamente conocen cómo interpretar aquello que están observando. “La intención es mezclar esa parte externa con lo antiguo, recordar lo que pasaba en estas calles, el aroma y cómo el espacio pasó de ser comercial a convertirse ahora en un lugar más artístico y turístico”, señaló.
Los participantes recorrieron y fotografiaron con sus cámaras o celulares diferentes elementos de la calle Panamá y sus edificaciones. De esta manera, aprendieron a observar el entorno actual como un posible legado visual para quienes recorran Guayaquil en el futuro.
La actividad también permitió reflexionar sobre la transformación de este sector, que pasó de tener un marcado carácter comercial a consolidarse como un espacio vinculado al turismo, la cultura y la gastronomía. A través de sus cámaras, los participantes buscaron registrar esta evolución y generar nuevas imágenes que contribuyan a preservar la memoria de la zona.
Para Andrea Zambrano, ingeniera y fotógrafa aficionada, la actividad representó una oportunidad para aprender sobre la ciudad mientras desarrolla una de sus pasiones. “Siempre he venido a la calle Panamá porque es turística. Muchas veces el lugar está ahí y, como no hay registro fotográfico, solo queda en la memoria.
Con la fotografía puedo aprender la historia de mi ciudad”, comentó. Zambrano conoció el taller a través de las redes sociales del Museo del Cacao y destacó el valor de contar con espacios gratuitos para aprender fotografía.
Este fue el segundo taller desarrollado junto con el Museo del Cacao, de la Dirección de Turismo del Municipio, luego de una primera actividad dedicada a la perspectiva y al manejo de la cámara. La iniciativa busca generar encuentros que vinculen a la ciudadanía con su entorno, y la fotografía se convierte en un medio para conservar la memoria de la ciudad y construir el legado visual del Guayaquil del presente.









