Quince de las peatonales de la ciudadela Atarazana contempladas en el proyecto municipal de Renovación Urbana ya están terminadas con adoquines rojizos, aceras y cunetas. Estos corredores son utilizados a diario por familias del sector y representan la mitad de los contemplados en el proyecto, cuyo avance general supera el 50 %.
En esta ciudadela tradicional, las peatonales son parte esencial de la movilidad interna: conectan las viviendas con las calles principales y los espacios comunitarios. Su renovación facilita los recorridos cotidianos, especialmente para adultos mayores, niños y personas con movilidad reducida, al brindar mejores condiciones para sus desplazamientos.
La transformación se extiende a otros puntos del barrio. Actualmente, la Dirección de Obras Públicas reconstruye el segundo tramo de la calle de hormigón incluida en el proyecto. Esta semana, las cuadrillas colocan hormigón en bordillos y aceras.
Previo a los trabajos en la calzada, se renovó la infraestructura subterránea mediante la instalación de colectores para aguas lluvias, la construcción de cámaras de aguas servidas y el reemplazo de tuberías. Estas labores buscan mejorar el drenaje y proteger la nueva estructura vial.
Otro frente de trabajo permanece activo en uno de los tres parques contemplados en el proyecto. Allí se construyen camineras y se instalan juegos infantiles y máquinas biosaludables. Así, niños, jóvenes y adultos mayores contarán con un espacio renovado para recrearse, ejercitarse y compartir en comunidad.
El proyecto representa una inversión de USD 2,4 millones e incluye la reconstrucción de peatonales en la ciudadela Aguirre Abad, además de la rehabilitación de tres parques.
Con estas obras, el Municipio de Guayaquil mejora las condiciones de movilidad y los espacios públicos de uno de los sectores más representativos de la ciudad, recuperando áreas que forman parte de la vida cotidiana de sus moradores.











