El edificio donde funcionó el colegio Ana Paredes de Alfaro, que permanece sin uso desde hace aproximadamente una década, tendrá una nueva oportunidad para integrarse a la vida cultural de Guayaquil. La decisión del Concejo Cantonal, adoptada el 7 de octubre, permitirá a la Universidad de las Artes impulsar su recuperación y puesta en valor.
Saidel Brito, rector de la Universidad de las Artes, destacó que esta resolución es el resultado de varios meses de trabajo conjunto con equipos técnicos municipales y responde a una visión compartida para revitalizar el centro histórico de Guayaquil a través de la educación y la cultura. “Reitero el agradecimiento a todo el equipo del Municipio porque las palabras de los concejales incluso, no es lo común, que de temas que se aprueban de forma cotidiana en los concejos haya un empoderamiento de argumentos y visión de un Guayaquil más humano”, dijo.
Para el edificio, ubicado en las calles Sucre y Chimborazo, se contemplan espacios destinados a las artes escénicas, danza, teatro, artes visuales, producción audiovisual y educación artística. También se analiza el desarrollo de iniciativas de formación temprana y actividades vinculadas a la cultura china, aprovechando la ubicación estratégica del inmueble.
La primera etapa incluirá una evaluación estructural para determinar las intervenciones necesarias y establecer el presupuesto de rehabilitación. Paralelamente, se preparan propuestas para habilitar determinados espacios y desarrollar exhibiciones y actividades culturales antes de que concluyan las obras.
El rector resaltó que la recuperación del inmueble permitirá ampliar el corredor universitario y cultural que atraviesa la ciudad, desde la Casona Universitaria hasta el barrio Las Peñas, incorporando un espacio de gran valor histórico y educativo. “A ningún lugar del mundo, las personas van a visitar sus ladrillos, sino que van a vivir y visitar lo que ocurre dentro de esos ladrillos, dentro de esos edificios”, afirmó.
La Universidad de las Artes, creada en 2013, desarrolla sus actividades en edificios patrimoniales como la Gobernación, Manzana 14, Biblioteca de las Artes, El Telégrafo y Tábara. A estos se suman tres inmuebles que aún no albergan actividad académica: la antigua Cárcel Municipal, el antiguo edificio del SRI, actualmente en proceso de rehabilitación, y el excolegio Ana Paredes de Alfaro, recientemente entregado en comodato por 50 años. A través de sus ocho carreras, la institución beneficia a más de 2.000 estudiantes.









