Las pérdidas materiales todavía pesan en el rostro de Imelda Macías. Su panadería, ubicada en la ciudadela Las Orquídeas, fue una de las afectadas por la inundación que soportó Guayaquil entre la tarde y noche del domingo 1 de noviembre y la madrugada del lunes 2. Sacos de harina y azúcar mojados, congeladores dañados y equipos eléctricos inservibles forman parte de las consecuencias que dejó el agua al ingresar a su negocio.
“Tengo pérdidas materiales, se me mojaron sacos de harina, sacos de azúcar. Usted sabe que en este tiempo el azúcar subió. El agua subió y se perdieron congeladores, todo se mojó, tenemos aparatos dañados, hemos botado muchísimas cosas. No soy la única, el vecino de al lado tuvo que botar quince quintales de arroz. Esta vez el agua pasó los límites”, relató Imelda, mientras intenta recuperar poco a poco su actividad comercial.
Como ella, otros moradores de Las Orquídeas enfrentan las consecuencias del temporal, con muebles, electrodomésticos, alimentos y enseres domésticos afectados. En las calles y peatonales quedaron rastros de lodo, basura y objetos que las familias comenzaron a sacar de sus viviendas para desalojarlos. Frente a esta situación, el Municipio de Guayaquil intensificó los operativos de limpieza y recolección de escombros en este y otros sectores de la ciudad.
La Dirección de Aseo Cantonal, a través de Urvaseo, movilizó personal operativo y equipos para atender los puntos afectados por las lluvias de los días 1 y 2 de noviembre. El despliegue contempló alrededor de 1.100 obreros, entre carretilleros y paqueteadores, durante el turno diurno, y otros 250 trabajadores en el turno nocturno, con el objetivo de retirar los desechos acumulados y recuperar la circulación en calles, aceras y espacios públicos.
En Las Orquídeas, las intervenciones comenzaron desde el lunes con 30 obreros, seis camiones de barrido y tres cajas roll on-roll off. De manera paralela, se ejecutaron trabajos de limpieza de alcantarillas y sumideros en avenidas y calles principales. Estas acciones permitieron disminuir aproximadamente el 90 % del nivel de agua acumulada durante la mañana, facilitando las posteriores labores de recuperación del sector.
Este martes 3 de noviembre, los trabajos continuaron en la ciudadela, donde todavía se encontraban residuos, enseres dañados y lodo. Personal de Aseo Cantonal, en coordinación con Urvaseo, desplegó tres recolectores, 40 carretilleros, cuatro camiones de inspección, 28 paqueteadores y dos supervisores. Además, se colocaron cinco cajas estacionarias a lo largo de la avenida Roberto Estrada Guzmán para facilitar la disposición de los desechos. Se exhortó a los moradores a utilizar estos contenedores y evitar dejar residuos en las vías que ya han sido intervenidas.
La respuesta municipal también llegó a otros puntos afectados por las precipitaciones. En la avenida Las Aguas, ocho obreros realizaron labores de limpieza tras un deslave; mientras que en la avenida Leopoldo Carrera Calvo, en la ciudadela Los Ceibos, se inició la intervención con 30 trabajadores y posteriormente se utilizaron palas y equipos roll on-roll off, con seis obreros para concluir la limpieza. También se atendieron la cooperativa 2 de Noviembre, en el Guasmo Sur; la cooperativa Derecho de los Pobres; las calles Manuel Comboni y Alberto Spencer; y los alrededores de Ambiensa.
A estos trabajos se sumó el desalojo de material producto de un deslave registrado a la altura del kilómetro 15,5 de la vía a la Costa, cerca de Megametales. Asimismo, Aseo Cantonal dispuso cajas estacionarias en las avenidas Ketty Romoleroux, Roberto Estrada Guzmán y Hugo Delgado Cepeda (Las Orquídeas), para reforzar la recolección de residuos acumulados. Mientras las cuadrillas municipales avanzan en la recuperación de los espacios públicos, familias y comerciantes como Imelda enfrentan el desafío de limpiar sus propiedades y reponer lo perdido.










