Un recorrido por composiciones ecuatorianas, repertorio clásico y reconocidas melodías del cine marcó la presentación de la Orquesta Filarmónica Municipal de Guayaquil durante la XIV edición del Festival Sonido y Movimiento (SMOV), desarrollado en la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL).
El concierto se realizó en el Centro de Información Bibliotecario (CIB), como parte de la jornada de cierre del encuentro, que reunió expresiones vinculadas con el arte, la música, la cultura y la ciencia.
“Estas iniciativas nos llenan de mucha emoción, porque quiere decir que entienden que el arte y la cultura son abiertos a todos los sectores. Estas nuevas propuestas culturales siempre van a beneficiar, sobre todo, al público que cada día viene a presenciar nuestros conciertos”, mencionó Manuel Campos, director de la Orquesta Filarmónica.
Bajo la conducción del maestro Enrique Pérez Mesa, el repertorio estuvo estructurado en tres bloques que llevaron al público por distintos géneros y estilos. La primera parte estuvo dedicada a la música nacional y popular, con temas como Playita Mía, Chica Linda, Cinco Centavitos, Cumbia Chonera y Guayaquil de mis amores.
El programa continuó con un acercamiento al repertorio clásico y académico a través de la Marcha de los Toreadores. Posteriormente, las bandas sonoras del cine tomaron protagonismo con el tema de Darth Vader, de Star Wars; Beauty and the Beast, de La Bella y la Bestia; y una de las reconocidas composiciones de Piratas del Caribe.
Entre los asistentes estuvo Douglas González, estudiante de Mecatrónica de la ESPOL, quien destacó que este tipo de encuentros permite a los jóvenes universitarios acercarse a diferentes expresiones musicales. “Me parece bastante llamativo que traigan este tipo de música para que sea de conocimiento del público. Siento que es motivador para los estudiantes y también una propuesta cultural que nos permite entretenernos y acercarnos a la música”, dijo.
La participación de la Orquesta Filarmónica Municipal en el SMOV fortaleció su presencia en el ámbito universitario y permitió acercar la música orquestal a estudiantes, docentes y demás asistentes. El concierto formó parte de la jornada final del XIV Festival Sonido y Movimiento, desarrollado del 19 al 21 de agosto, que convirtió distintos espacios de la ESPOL en escenarios para propuestas artísticas, musicales y académicas.









