Tras 16 años de su apertura, el Parque Samanes atraviesa una intervención sin precedentes desde su creación. Este espacio público inició una transformación integral, ejecutada por el Municipio de Guayaquil a través de Parques EP, en dos fases, orientada a recuperar, modernizar y potenciar su infraestructura para un uso seguro y permanente por parte de la ciudadanía.
Actualmente se ejecuta la primera fase del plan, que incluye el reemplazo de 3.183 luminarias por tecnología LED telegestionada, así como el cambio total del cableado en sectores estratégicos como áreas de picnic, parqueadero 7 (ubicado en el ingreso de la avenida Teodoro Alvarado), la pista atlética y las lagunas.
La intervención también contempla la renovación de 220 estaciones de descanso, con el cambio de cubiertas de policarbonato, mantenimiento estructural, masillado y lacado de bancas. A esto se suma el mantenimiento de la infraestructura de las siete piletas ubicadas en el ingreso por la avenida Francisco de Orellana, junto con la reparación de 1.480 postes metálicos de entre 6, 9 y 12 metros de altura, además de la intervención en mallas electrosoldadas en distintas zonas del parque. En el ámbito deportivo, se realizó el cambio de césped sintético en 7 canchas de fútbol pequeñas, 18 medianas y una profesional.
La segunda fase, prevista para iniciar en junio, contempla intervenciones de mayor alcance estructural. Entre ellas, la reparación de las tres lagunas del parque, la rehabilitación completa de la pista atlética, la intervención del 35% restante de las canchas y la reparación integral de las baterías sanitarias. Además, se proyecta la instalación de techado en las gradas de las canchas alternas 1 y 2, el reemplazo total de máquinas biosaludables y juegos infantiles, así como trabajos eléctricos en el sector de la concha acústica.
La inversión total de este plan asciende a USD 3’365.900, lo que consolida una de las intervenciones más importantes en infraestructura recreativa ejecutadas en el parque desde su inauguración.
Este proceso marca un punto de inflexión en la gestión de uno de los espacios recreativos más extensos del país, con acciones orientadas a mejorar la experiencia de los visitantes, fortalecer la seguridad y garantizar condiciones adecuadas para el deporte, el esparcimiento y la convivencia ciudadana.













