El deporte sigue consolidándose como una herramienta de formación e integración social en los sectores de Guayaquil. Con la entrega final de uniformes realizada en el sector de Cisne 1, el Municipio de Guayaquil completó la dotación para los 600 niños, niñas y jóvenes que forman parte de las cinco escuelas municipales de futsal, fortaleciendo un programa que promueve el desarrollo de habilidades, valores y oportunidades dentro de las comunidades.
La jornada marcó el cierre de un proceso que permitió equipar de manera progresiva a todos los integrantes de las escuelas. Además de la práctica deportiva, estos espacios ofrecen acompañamiento permanente para fortalecer la disciplina, el respeto, el trabajo en equipo y el aprovechamiento positivo del tiempo libre, acercando procesos formativos a los barrios y generando entornos seguros para la niñez y la adolescencia.
El director de Deportes, Carlos Morán, destacó que esta fase representa un nuevo avance dentro de la estrategia municipal para impulsar el deporte como mecanismo de transformación social. “Hoy realizamos la última entrega de uniformes para todas las sedes de las escuelas de fútbol sala en Guayaquil, en colaboración con el Club Deportivo Boca. Desde el Municipio de Guayaquil estamos contentos porque nos llena de satisfacción ver a los niños y a los padres de familia felices. Tal como nos ha pedido nuestro alcalde, Aquiles Alvarez, y nos lo reitera permanentemente la alcaldesa subrogante, Tatiana Coronel, seguimos utilizando el deporte como una herramienta social. Lo primero era garantizar que todos los chicos contaran con sus uniformes; luego entraremos en la siguiente fase, que contempla la realización de torneos internos en cada una de las cinco escuelas de fútbol sala y posteriormente la competencia entre ellas”, aseguró.
Con los uniformes ya entregados en todas las sedes, el programa avanzará hacia una nueva etapa enfocada en la realización de torneos internos y competencias entre escuelas, ampliando las oportunidades de participación para los beneficiarios.
Para quienes forman parte de esta iniciativa, la indumentaria también refuerza el sentido de pertenencia y el compromiso con sus equipos. Reik Caicedo, integrante de la escuela municipal de Cisne 1, resaltó el impacto que tiene el deporte en la vida de los jóvenes: “Me parece bueno incentivar a los jóvenes en el deporte, porque a veces en el país se pierden las futuras promesas por las drogas, por el alcohol o por otras cosas”.
Su testimonio refleja la experiencia de cientos de participantes que han encontrado en el futsal un espacio para compartir, aprender y proyectar nuevas metas personales.
Con esta última entrega, las cinco escuelas municipales cuentan con sus 600 integrantes completamente equipados, consolidando una iniciativa que lleva deporte y formación directamente a los sectores de la ciudad. En el camino hacia su designación como Capital Americana del Deporte 2026, Guayaquil continúa fortaleciendo políticas públicas que generan oportunidades para que más niños y jóvenes desarrollen su talento cerca de sus hogares y construyan mejores perspectivas para su futuro.








