Más que una política de promoción de la actividad física, el deporte se ha convertido en una herramienta de transformación social en Guayaquil. La administración del alcalde Aquiles Alvarez y la alcaldesa (s) Tatiana Coronel ha impulsado una estrategia que busca reconstruir el tejido social, recuperar espacios para la comunidad y generar oportunidades para niños, niñas y jóvenes, especialmente en sectores vulnerables. El objetivo es claro: ofrecer alternativas de desarrollo personal y colectivo que contribuyan a alejarlos de entornos de violencia, exclusión y delincuencia.
Desde mayo de 2023, cerca de 195.000 personas, entre ellas más de 60.000 menores de edad, se han beneficiado de programas, escuelas, torneos y proyectos deportivos integrales. Con más de 50 iniciativas, alrededor de 30 disciplinas y 62 escenarios deportivos repotenciados, la ciudad ha ampliado el acceso al deporte como una estrategia de prevención social y fortalecimiento comunitario. Este proceso permitió que Guayaquil se convirtiera en la primera ciudad del Ecuador designada Capital Americana del Deporte 2026, un reconocimiento a una política pública que promueve la formación, la convivencia y la generación de oportunidades para las nuevas generaciones.
“El arma más grande que tiene esta Alcaldía para luchar contra la criminalidad es el deporte”, señaló el Burgomaestre. Bajo esta visión, se retomó el tradicional Interbarrial de Fútbol, luego de tres años sin realizarse, y nació LigaPro Kids, que reunió a más de 28.000 participantes en sus dos primeras ediciones.
La estrategia llegó directamente a los barrios mediante 15 Escuelas de Fútbol desarrolladas junto con la Junta de Beneficencia y el Atlético de Madrid. Esta iniciativa ha beneficiado a más de 7.000 niños y adolescentes de sectores como Monte Sinaí, Bastión Popular, Sergio Toral, Isla Trinitaria y Guasmo Sur. A la formación gratuita se suman el acompañamiento médico y psicológico, así como Guayaca Sport, que facilita transporte gratuito en la Metrovía a los beneficiarios y a un acompañante. Estas acciones eliminan barreras de acceso y permiten que más niños y jóvenes permanezcan vinculados a actividades formativas y recreativas. “Le agradecemos sobre todo al alcalde Aquiles Alvarez por darle la oportunidad a cada uno de los chicos. Gracias a él, los chicos se fomentan bastante en el deporte, no están metidos en cosas malas”, manifestó Marcela Estrada, madre de familia.
El fútbol representa solo una parte de esta transformación. Baloncesto, voleibol, boxeo, tenis, ajedrez, atletismo, béisbol, danza, sóftbol, pádel y jiu-jitsu forman parte de una oferta deportiva pensada para distintas edades e intereses. Los Interbarriales Multidisciplinarios ampliaron su programación de seis a once disciplinas, multiplicando las opciones para que niños, adolescentes y jóvenes encuentren espacios de participación, aprendizaje y desarrollo.
A su vez, Ruta Centro transformó la avenida 9 de Octubre, la calle Panamá y los alrededores del Palacio Municipal en escenarios para correr, caminar, pedalear y ejercitarse en familia. El deporte también llegó a las escalinatas del Cerro Santa Ana con el Downhill del Cerro, cuya edición de 2025 reunió a 60 ciclistas y más de 4.000 espectadores. Estas actividades fortalecen la convivencia ciudadana, promueven la apropiación de los espacios públicos y generan entornos seguros.
La infraestructura constituye otro pilar fundamental de esta política pública. 62 espacios deportivos han sido repotenciados, entre ellos instalaciones ubicadas en Reinaldo Quiñónez, Sergio Toral y el histórico Diamante de Miraflores, vinculado durante más de cinco décadas al béisbol guayaquileño. Cada espacio recuperado representa una oportunidad para que niños y jóvenes ocupen su tiempo en actividades formativas, deportivas y recreativas que contribuyan a su bienestar y crecimiento personal.
A estas intervenciones se suma la recuperación de dos canchas múltiples en la cooperativa Río Guayas, gracias a una alianza con Chelsea Foundation, que incorporó un mural dedicado al futbolista ecuatoriano Moisés Caicedo. Guayaquil se convirtió así en la tercera localidad internacional beneficiada por este proyecto, después de dos experiencias desarrolladas en Brasil. La recuperación de estos espacios permite devolver a la comunidad lugares adecuados para el encuentro, la práctica deportiva y la sana convivencia. Jimmy Alvarado, morador de la cooperativa 25 de Enero, agradeció una obra esperada durante 44 años: “Quizás no están los pioneros deportistas de nuestra promoción, pero está la juventud que le agradece, señor alcalde”.
La ampliación de programas e infraestructura responde a una planificación respaldada por una mayor inversión. La asignación presupuestaria para el deporte pasó de aproximadamente USD 3 millones en 2023 a USD 4,6 millones en 2024, cerca de USD 7 millones en 2025 y USD 11 millones previstos para 2026. Este incremento ha permitido fortalecer alianzas institucionales y consolidar proyectos de formación, inclusión y movilidad, reafirmando el compromiso municipal de utilizar el deporte como una herramienta de transformación social.
“El deporte es vida para niños, jóvenes, adultos y adultos mayores”; mientras que el extenista Andrés Gómez destacó que la distinción “abre una ventana de oportunidades para proyectar a Guayaquil y al país en el escenario internacional”, afirmó la maestra de ajedrez Martha Fierro.
El desafío ahora es consolidar y ampliar este legado más allá de 2026. Mantener los programas gratuitos, fortalecer las escuelas deportivas, preservar los escenarios recuperados y promover una mayor participación de las familias serán factores clave para sostener esta transformación. Si bien medir el impacto directo del deporte en la reducción de la criminalidad requiere evaluaciones específicas, las cifras evidencian una expansión sin precedentes de oportunidades para miles de ciudadanos.
La reconstrucción del tejido social demanda continuidad, inversión y visión de futuro. El legado que impulsa la actual administración es consolidar al deporte como una política pública permanente de inclusión, prevención y desarrollo humano. La meta es que cada niño, niña y joven, independientemente de sus recursos o del sector donde viva, encuentre en una cancha, una escuela deportiva o un espacio recreativo la oportunidad de construir un proyecto de vida.
Ser Capital Americana del Deporte no significa únicamente recibir una distinción internacional; representa la oportunidad de demostrar que el deporte puede convertirse en una de las herramientas más efectivas para fortalecer la convivencia, recuperar comunidades y brindar esperanza a las nuevas generaciones. Cada escenario recuperado, cada programa implementado y cada joven incorporado a la práctica deportiva constituyen una inversión en una ciudad más unida, segura y con mayores oportunidades para todos.












