“Aquí me abrieron las puertas y mi hija se siente súper bien. Ella ha progresado; entre compañeros comparten y aprenden a cómo desenvolverse en el día a día”, relató Sara Sandoval, madre de una niña con síndrome de Down que participa en las “Aulas Comunitarias Inclusivas para la Resiliencia Social” de la Fundación Crear, ubicada en las calles Andrés Marín y Ayacucho.
Su testimonio refleja los avances que experimentan 150 niños, niñas y jóvenes con discapacidad que acceden gratuitamente a procesos de aprendizaje y talleres orientados al fortalecimiento de su autonomía y al desarrollo de habilidades para la vida diaria.
La Fundación Crear forma parte de “Guayaquil Resiliente”, iniciativa impulsada por la Empresa Pública Municipal de Acción Social y Educación (DASE EP) para fortalecer el tejido social y ampliar la atención a poblaciones en situación de vulnerabilidad. El programa se ejecuta mediante un convenio interinstitucional con siete organizaciones sociales y comunitarias. Cuenta con un presupuesto de USD 38.788,07, bajo un esquema de cofinanciamiento entre DASE EP, que aporta USD 19.006,15, y la Fundación Crear, que contribuye con USD 19.781,92. Esta articulación permite consolidar espacios comunitarios que promueven el aprendizaje, el desarrollo de capacidades y la participación de personas con discapacidad, así como de sus familias y cuidadores.
María Ormaza, directora ejecutiva de la organización, destacó que “el único propósito es ayudar a los jóvenes que ya tuvieron su etapa escolar y a otros que no han sido recibidos en ninguna institución. Ellos aprenden para la vida”. La metodología se fundamenta en el Plan Individualizado de Apoyo (PIA), que adapta las actividades a las capacidades, necesidades y ritmos de aprendizaje de cada participante. Este enfoque favorece su desarrollo integral, fortalece la autonomía y potencia habilidades clave para la inclusión social y laboral.
Los usuarios fortalecen competencias funcionales, cognitivas, digitales y sociales mediante talleres gratuitos de educación funcional, alfabetización, estimulación cognitiva, educación digital, arte e integración social. Estas actividades buscan fomentar la independencia, mejorar las capacidades para la vida cotidiana y generar mayores oportunidades de inclusión y bienestar para los participantes y sus familias.
El proyecto contempla 60 sesiones formativas distribuidas en tres jornadas semanales, que suman un total de 120 horas de atención. Además, incluye el seguimiento permanente de los avances y la identificación de necesidades de apoyo para orientar la intervención de acuerdo con las características particulares de cada beneficiario. Asimismo, los padres y cuidadores participan en actividades de terapia ocupacional, arte y manualidades, gimnasia cerebral y ejercicios de memoria, que fortalecen la integración, el bienestar emocional y el acompañamiento familiar durante el proceso formativo.
De esta manera, Guayaquil impulsa espacios que promueven el aprendizaje para la vida, la inclusión y el fortalecimiento de los vínculos comunitarios y familiares, contribuyendo a la construcción de una sociedad con mayores oportunidades de desarrollo y bienestar para todos.












