Apenas culminaron las labores de recolección y barrido en la av. de los Esteros, desde la calle Cayetano hasta la av. Luis Noboa Naranjo, varios ciudadanos fueron captados por cámaras municipales dejando fundas de basura y cartones sobre el parterre central, pese a que el sector ya había sido completamente intervenido y recuperado por las cuadrillas de limpieza.
Las imágenes evidencian cómo, minutos después de la salida del personal operativo, los desechos volvieron a acumularse en un espacio que acababa de quedar libre de basura, afectando no solo la limpieza del entorno, sino también los esfuerzos que diariamente realiza el Municipio para mantener en buen estado las principales vías de la ciudad.
Al ser abordados en flagrancia, uno de los infractores optó por evadir las cámaras. Por su parte, una ciudadana intentó justificar su acción indicando que el carro recolector acababa de pasar. Sin embargo, sacar los desechos fuera de los horarios establecidos provoca la reaparición inmediata de puntos de acumulación de basura y genera afectaciones al ornato urbano.
La ciudadanía debe recordar que la Ordenanza Municipal contempla sanciones económicas para quienes incumplan las normas de aseo y disposición adecuada de residuos. Las multas oscilan entre USD 69,40 y USD 602,50, dependiendo de la gravedad de la infracción.
En las avenidas principales de Los Esteros, el servicio de recolección se ejecuta de lunes a domingo en jornada matutina, permitiendo retirar diariamente entre 13 y 15 toneladas de desechos. Este trabajo es complementado por tareas permanentes de barrido y limpieza que buscan conservar espacios públicos seguros, ordenados y agradables para todos.
La Dirección de Aseo Cantonal, Mercados y Servicios Especiales (DACMSE), en coordinación con el sistema de videovigilancia de Segura EP, mantiene controles constantes para identificar conductas que atenten contra la limpieza de la ciudad y aplicar las sanciones correspondientes a quienes incumplan la normativa vigente.
Mantener a Guayaquil limpia es una responsabilidad compartida. Cada funda de basura colocada fuera de horario o abandonada en la vía pública impacta directamente en la imagen de los barrios, incrementa los costos de limpieza y reduce la efectividad del servicio de recolección.
Además, durante la temporada de lluvias, los desechos arrojados de manera inadecuada pueden obstruir sumideros y alcantarillas, aumentando el riesgo de acumulación de agua e inundaciones. Respetar los horarios establecidos y hacer una correcta disposición de los residuos son acciones sencillas que contribuyen al bienestar colectivo y a la construcción de una ciudad más limpia, segura y ordenada para todos.










