En medio de la dinámica urbana, existen labores esenciales que muchas veces pasan desapercibidas, pero que inciden directamente en la calidad de vida de la ciudadanía. La jardinería es una de ellas, un trabajo constante que mantiene vivas las áreas verdes embellece el entorno y fortalece el vínculo con la naturaleza en la ciudad.
Detrás de esta labor, en Guayaquil hay historias de esfuerzo y superación. Parques EP cuenta con 25 mujeres, madres de familia, que cada día asumen extensas jornadas mientras equilibran responsabilidades en el hogar y metas personales, sosteniendo a sus familias con determinación.
Una de ellas es Ámbar Calderón, de 27 años, quien ha construido una rutina marcada por la disciplina. Su jornada inicia al amanecer y se divide entre el trabajo, sus estudios (cursa el octavo semestre de Ciencias de la Educación) y la crianza de su hija Edith, de tres años. “Ser madre es no tener límites ni horarios. Cuando veo a otras mujeres que luchan por llevar el pan a su hogar, entiendo que tengo una oportunidad y debo aprovecharla”, comentó.
En el marco del Día de la Madre, que se celebra este 10 de mayo, su mensaje es claro, no rendirse. “Somos madres trabajadoras que luchamos cada día y debemos cumplir cada meta que nos proponemos”, afirmó.
A sus 59 años, Cecilia Santana refleja otra etapa de vida, pero con el mismo compromiso. Madre de cuatro hijos y abuela de 11 nietos, dedicó gran parte de su vida a su familia antes de incorporarse, hace seis años, a las cuadrillas municipales. Hoy su trabajo representa un respaldo clave para seguir apoyando a los suyos.
“Estoy muy orgullosa de tener este trabajo, porque gracias a él puedo sustentar a mi familia”, expresó.
Para ella, el Día de la Madre es una fecha que resume años de entrega. “Es una fecha para compartir en familia y sentirnos valoradas como madres”, señaló.
Son historias que nacen en distintas generaciones, pero que coinciden en un mismo motor. El trabajo digno sostiene el hogar y la maternidad impulsa a no detenerse. Con su esfuerzo diario, estas mujeres no solo sacan adelante a sus familias, también contribuyen a que Guayaquil se mantenga viva, ordenada y verde.













































































