La Dirección de Inclusión Social (DIS) del Municipio de Guayaquil registra un avance sostenido desde mayo de 2023, a partir de una política pública basada en planificación territorial, información técnica y atención integral. Este enfoque ha permitido que 67.988 personas con discapacidad y sus familias accedan a programas, ordenanzas, convenios, ayudas técnicas y servicios educativos y terapéuticos que impactan de manera directa en su calidad de vida.
Este modelo marca un punto de quiebre frente a administraciones anteriores, cuando la entrega de asistencias se realizaba sin orden, sin datos confiables y sin acompañamiento terapéutico, lo que limitaba la generación de resultados sostenibles para los beneficiarios.
Uno de los principales hitos de esta gestión es la implementación del Registro Social Municipal (RSM) de Personas con Discapacidad, Necesidades Pedagógicas y Trastornos Emocionales. Respetando las 19 Áreas de Gestión Administrativa (AGA), la Alcaldía logró registrar a 19.723 beneficiarios, generando por primera vez evidencia social territorializada. Esta información se convirtió en una herramienta clave para la formulación de políticas públicas, la asignación presupuestaria y la ejecución de acciones más eficientes y focalizadas.
Con base en este registro, se fortaleció la entrega de ayudas técnicas, beneficiando a 27.673 personas con implementos como sillas de ruedas, sillas posturales, sillas de baño, audífonos, andadores pediátricos, pañales y pañitos húmedos, elementos que contribuyen a la autonomía, movilidad y cuidado diario de los usuarios.
El respaldo municipal también se reflejó en el fortalecimiento del apoyo económico a organizaciones sociales que trabajan con población vulnerable. El aporte mensual por usuario se incrementó beneficiando a 22 organizaciones que sostienen servicios permanentes de atención en distintos sectores de la ciudad.
Este proceso se consolidó con la publicación de la Cuarta Reforma a la Ordenanza, que amplió el alcance del apoyo municipal a 24 organizaciones, las cuales atienden anualmente a 1.869 niñas, niños, adolescentes y adultos con discapacidad mediante programas educativos, terapéuticos, psiquiátricos y neurológicos.
La política inclusiva también redefinió el modelo de atención, que por primera vez dejó de concentrarse exclusivamente en centros especializados y se acercó a los barrios. Bajo esta visión se crearon las Áreas Territoriales Inclusivas (ATI), espacios comunitarios que permiten recibir terapias y servicios sin que las familias deban asumir costos de transporte. Hasta la fecha, se han habilitado ocho ATI en sectores como Trinitaria, Puerto Lisa, Sergio Toral, Guasmo Central, Posorja, Puná, Suburbio y Samanes, brindando atención terapéutica continua a 2.084 personas.
Esta política integral reafirma el compromiso municipal con la inclusión, la equidad y la dignidad, colocando a las personas con discapacidad en el centro de la gestión pública y consolidando una ciudad más justa, accesible y solidaria.


































































































