Para muchas personas, tomar un lápiz, dibujar o pintar puede parecer una actividad sencilla. Sin embargo, para Carlos, un niño con Trastorno del Espectro Autista (TEA), estas acciones adquieren una dimensión distinta, marcada por necesidades sensoriales específicas que requieren acompañamiento especializado.
Ese apoyo forma parte de las terapias que se desarrollan en las 10 Áreas Territoriales Inclusivas (ATI), impulsadas por la Dirección de Inclusión Social del Municipio de Guayaquil, espacios diseñados para fortalecer habilidades y promover la autonomía.
Entre enero y marzo de 2026, estos centros registraron 28.392 atenciones a niños y jóvenes con discapacidad, necesidades pedagógicas o trastornos emocionales. El servicio también se extiende a familiares y cuidadores, fortaleciendo el entorno de apoyo.
Uno de estos espacios es el ATI ubicado en Parque Samanes, al norte de la ciudad, donde semanalmente se atiende entre 40 y 60 usuarios en áreas como psicopedagogía, psicología, terapias físicas, artísticas y de lenguaje. A este punto acuden familias de sectores como Las Orquídeas, Mucho Lote 1, Sauces, Guayacanes, Juan Montalvo y zonas cercanas a la avenida Narcisa de Jesús, lo que evidencia el alcance territorial del programa.
Entre los testimonios está el de Diana Plúa, madre de un niño de cinco años diagnosticado con TEA, quien asiste a terapias de psicopedagogía que fortalecen su proceso de adaptación escolar. “Mi hijo trabaja aquí lo que es psicopedagogía que lo ayuda a trabajar el proceso escolar dentro de una escuela regular. El proceso le ayuda a manejar las partes que le cuesta tratar en una institución educativa”, dijo.
El acceso gratuito a estos servicios representa uno de los principales beneficios para las familias. En el sector privado, este tipo de terapias puede costar entre USD 700 y 1.000 mensuales, un valor que anteriormente resultaba inaccesible para muchos hogares.
Además, el programa amplía su cobertura en sectores como la cooperativa 25 de Enero, La 29 y Oriente, donde también se ofrecen terapias físicas dirigidas a adultos y adultos mayores, fortaleciendo su alcance comunitario.
Esta iniciativa municipal consolida una red de atención integral que acerca servicios especializados a quienes más lo necesitan, promoviendo una inclusión activa y sostenible. Guayaquil demuestra su compromiso con la inclusión, transformando vidas y construyendo una ciudad más justa para todos.


























































































































