Cada domingo, la calle Panamá se convierte en un corredor de encuentro. Familias, ciclistas, curiosos y visitantes recorren el espacio entre música entre música, gastronomía y actividades culturales en una nueva jornada de Ruta Centro, un programa que ya es parte de la identidad guayaquileña.
La peatonalización de la calle, desde las 06:00 hasta las 17:00, y de un tramo del Malecón Simón Bolívar hasta el mediodía abre espacio para quienes comienzan el día con trote, bicicleta o caminatas por el corazón urbano.
Este domingo se presentó un variado programa. En la Plaza de los Teatros, los niños participaron del taller Trazos del mar, a cargo de la Dirección de Patrimonio Cultural; luego se presentaron obras de teatro, el grupo Retrovador ofreció danzas folclóricas y jóvenes artistas formados en los talleres de ZUMAR cerraron la jornada.
Para los amantes del rock, la propuesta llegó desde la Fundación Malecón 2000, con espacios para bandas emergentes. El Museo del Cacao recibió a aficionados al dibujo con el taller Retrato y Anatomía, que convocó a cerca de cien participantes.
Estas actividades se complementaron con stands informativos de la Corporación Civil de Guayaquil, Circular EP, Segura EP, el Consejo Cantonal de Protección de Derechos de Guayaquil, EMAPAG EP y la Dirección de Ambiente. La Dirección de Salud brindó atención médica, mientras ProAnimal ofreció servicios veterinarios.
Los más pequeños también tuvieron su espacio con el Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, cuyos integrantes realizaron demostraciones y actividades lúdicas. Finalmente, los emprendedores de EPICO, DASE y ZUMAR ofrecieron jugos, dulces, platos preparados, artesanías y bisutería.
Emilene Aguayo, subgerente de Proyectos Sociales, Educación e Integración Social de DASE EP, explicó que este espacio permite que cada entidad municipal se acerque directamente a los ciudadanos. “La Ruta Centro es una política pública que cumple un año y que ha marcado un antes y un después en el uso del espacio público; aquí se reconstruye el tejido social”.
Ginger Tenecora, residente del cantón Durán, llegó por primera vez junto a su esposo e hijos. “Aunque lo había visto en redes sociales, es la primera vez que vengo. Está muy bonito porque hay cosas para comprar, dulces, artesanías, bailes, música y actividades para niños y adultos. Es un espacio para distraerse todos los domingos”, comenta mientras observa el movimiento alrededor.
Así, entre pintura, música, deporte y emprendimientos, Ruta Centro transforma el corazón de la ciudad en un escenario abierto, donde la cultura, el turismo, el entretenimiento y el deporte se encuentran, generando un espacio de convivencia para la ciudadanía.