Mantener una ciudad limpia comienza con una acción cotidiana: sacar la basura en el horario establecido para la recolección puerta a puerta. Así lo dispone la ordenanza municipal, que además prohíbe arrojar desechos en parterres, áreas verdes, debajo de puentes peatonales o vehiculares y en cualquier otro espacio público no destinado para este fin.
Como parte de los controles permanentes, personal de la Dirección de Aseo Cantonal, Mercados y Servicios Especiales (DACMSE) detectó acumulación de residuos en el parterre central de la calle Roberto Serrano, que divide a las cooperativas Floresta 3 y Siete Lagos, pese a la existencia de señalética que prohíbe esta práctica.
Tras la inspección, equipos de Urvaseo realizaron la recolección de los desechos y el hidrolavado del área, restituyendo las condiciones de limpieza del sector. En esta zona, el servicio de recolección se ejecuta desde las 07:00 y cuenta con un recorrido adicional en la tarde, lo que permite retirar hasta 15,5 toneladas de residuos por viaje.
Paralelamente, se desarrolló una jornada de socialización en 730 viviendas para informar a los moradores sobre los horarios y frecuencias de recolección, así como las obligaciones y prohibiciones relacionadas con el manejo adecuado de los desechos sólidos. Cada visita quedó registrada en una bitácora con los datos del ciudadano que recibió la información (nombres, apellidos, contacto y correo electrónico) como constancia de esta labor preventiva.
La ordenanza municipal establece sanciones que van desde USD 96.40 hasta USD 602.50 para quienes incumplan estas disposiciones, con el objetivo de fomentar el respeto por el espacio público y fortalecer la cultura ciudadana.
DACMSE mantiene una supervisión permanente del servicio de recolección, barrido e hidrolavado en distintos sectores de Guayaquil, verificando el cumplimiento de las rutas y frecuencias programadas para garantizar una atención eficiente.
El Municipio de Guayaquil recuerda que mantener la ciudad limpia es una responsabilidad compartida. La correcta disposición de los desechos por parte de la ciudadanía es clave para preservar el orden, proteger el ambiente y conservar espacios públicos seguros y en óptimas condiciones para el bienestar de todos.





















































































