Para muchas familias de Guayaquil, acceder a un servicio de cuidado infantil no es solo una necesidad, sino una condición para poder trabajar. En respuesta a esta realidad, los centros municipales de cuidado infantil de la DASE EP se han convertido en un pilar de apoyo para 180 hogares, al ofrecer atención integral a niños de 12 a 42 meses y generar un alivio directo en la economía familiar.
Durante esta administración municipal se han abierto tres centros de cuidado infantil: Bahía (Ayacucho y Cacique Álvarez), Las Orquídeas y Guasmo. Estos espacios atienden a hijos de madres trabajadoras que no cuentan con los recursos para cubrir los costos de un centro privado, lo que representa un ahorro aproximado de USD 200 mensuales.
De lunes a viernes, entre las 07:30 y las 17:30, los centros brindan un servicio que va más allá del cuidado diario. Los niños reciben cuatro ingestas alimenticias al día, seguimiento permanente en salud y nutrición, y atención psicológica, mientras que las familias acceden a acompañamiento y orientación especializada, sin costo alguno.
El impacto de este servicio se refleja en la vida de Joselyn Valeriano, de 34 años, moradora de la cooperativa Centro Cívico, en Guasmo Norte. Desde diciembre de 2025, su hijo asiste al Centro de Cuidado Infantil Guasmo, lo que le ha permitido desempeñarse con mayor tranquilidad en su trabajo como manicurista.
“Ahora me puedo desenvolver mejor en el trabajo y eso me ha ayudado bastante, es un ahorro económico, porque a veces uno trabaja solo para sustentar una persona o un centro pagado para que cuiden al niño, pero al estar aquí me ha facilitado mucho en mi economía porque no gasto”, sostuvo.
Una experiencia similar comparte Yaritza Yunga, de 31 años, residente de la ciudadela Valdivia, en el sur de la ciudad, quien trabaja junto a su madre en un cyber.
“Desde que lo tengo aquí puedo trabajar con más tranquilidad, porque sé que mi niño está bien cuidado, me ayuda bastante, tanto en lo económico como en lo laboral”, dijo.
En el norte de Guayaquil, Bella Banchón, moradora de Bastión Popular, bloque 1, encontró en el Centro de Cuidado Infantil Las Orquídeas una alternativa que transformó su día a día. Madre soltera y dedicada al comercio informal, hoy observa mejoras en la salud y el desarrollo de su hija.
“Cuando tenía a mi niña en el trabajo le afectaba el sol, por eso busqué este servicio, porque mi hija estaba expuesta a sol y a la calle, le salían ronchas en la piel y por el clima le daba gripe a cada rato, ahora ha subido de peso y ya no le da gripe, ha aprendido muchas cosas”, aseguró con alegría.
Más allá de su función asistencial, los centros municipales de cuidado infantil cumplen un rol social estratégico: protegen a la niñez, fortalecen a las familias y facilitan que padres y madres puedan trabajar con mayor estabilidad. De esta manera, la Alcaldía de Guayaquil consolida una política pública que apuesta por el bienestar, la inclusión y el desarrollo desde la primera infancia.



















































































