Categorías
Ciudadano

Dejar el celular para ponerse en movimiento: la apuesta deportiva que conquista a los jóvenes

Compártelo por:

En una época en la que celulares, videojuegos y redes sociales ocupan gran parte del tiempo libre de niños y adolescentes, una iniciativa deportiva en Guayaquil está demostrando que existen otras formas de entretenerse, aprender y construir comunidad. Cada fin de semana, decenas de participantes cambian las pantallas por el ring para descubrir en la lucha libre una actividad que combina ejercicio, disciplina, trabajo en equipo y expresión personal.

 

La propuesta se desarrolla en la Plaza Deportiva del Malecón del Salado, donde niños, jóvenes y adultos se reúnen los sábados y domingos, de 10:00 a 12:00, para entrenar y compartir una experiencia que va más allá del deporte. Lo que comenzó en marzo como un curso vacacional gratuito dirigido a niños y adolescentes de entre 7 y 17 años se consolidó rápidamente gracias al interés de los asistentes, extendiéndose a jornadas permanentes durante los fines de semana.

 

Bajo la guía de Fernando Palma, instructor de Lucha Libre Wrestling, los participantes aprenden técnicas como caídas, llaves, contrallaves y movimientos de defensa. Sin embargo, el entrenamiento también impulsa valores fundamentales como la disciplina, el respeto, la confianza y el compañerismo. Además, incorpora elementos de interpretación y construcción de personajes que fortalecen la creatividad y la seguridad personal.

 

La dinámica tiene un elemento diferenciador: durante las prácticas, la atención se concentra completamente en la actividad física y la interacción directa con los demás. Lejos de notificaciones, redes sociales y dispositivos electrónicos, los participantes encuentran un espacio para moverse, comunicarse y desarrollar habilidades sociales en un entorno seguro y colaborativo. “Yo agradezco mucho a la Fundación Malecón 2000 por habernos dado la oportunidad de llegar a los jóvenes… la gente empezó a llegar solita (…) los jóvenes buscan desconectar del celular y de todas las redes sociales que son entretenimiento, pero no lo es todo”, comentó Palma.

 

El impacto también se refleja en el bienestar emocional. Los entrenamientos se convierten en una oportunidad para liberar tensiones, fortalecer la autoestima, generar nuevas amistades y construir hábitos saludables a través del movimiento y la convivencia presencial.

 

Entre quienes han encontrado valor en esta iniciativa está Ana Preciado, quien acudió junto a cinco familiares para conocer las clases y decidió regresar para integrarse a los entrenamientos. Su principal motivación es ofrecer a sus hijos y sobrinos actividades que les permitan reducir el tiempo que pasan conectados a internet. “La juventud necesita alejarse de los celulares, necesitamos que las personas dejen el sedentarismo que provoca el celular. Ese es el problema más grande, nos hace sedentarios, (pasamos) pegados a una pantalla más del 80% del día, sobre todo en jóvenes que no trabajan”, dijo.

 

Las clases se realizan en un área cubierta de la Plaza Deportiva, lo que permite mantener las actividades sin importar las condiciones climáticas. Esta iniciativa forma parte de la amplia oferta recreativa y deportiva que impulsa Guayaquil, una ciudad que continúa fortaleciendo espacios para promover estilos de vida activos, la integración comunitaria y el aprovechamiento saludable del tiempo libre en el marco de su designación como Capital Americana del Deporte 2026.

 

Compártelo por:

Noticias Relacionadas