La alegría, las sonrisas y la solidaridad se tomaron el sector 506 de la calle Panamá, entre Imbabura y Luzárraga, en la zona de la Ruta Mágica, donde niños y niñas de SOLCA, vestidos como sus personajes favoritos, entre ellos Spider-Man, Iron Man, Harry Potter y El Chavo del Ocho, disfrutaron de una celebración anticipada de Halloween.
Los asistentes participaron en una jornada festiva que comenzó con una espuma party en el parque infantil ubicado en la calle Luzárraga. Entre juegos, fotografías y risas, los pequeños y sus familias dejaron de lado, por unas horas, las preocupaciones cotidianas para disfrutar de una mañana diferente. La actividad fue impulsada por Wilson Andrade, propietario del restaurante La Balandra, con el apoyo de la Alcaldía de Guayaquil, a través de la Dirección de Turismo y Eventos Especiales. La iniciativa tuvo como objetivo ofrecer un espacio de entretenimiento, integración y alegría a los niños que afrontan con valentía sus tratamientos médicos, así como a sus familiares.
Para Wilson Andrade, esta celebración tiene un significado especial. Tras superar el cáncer, recordó el impacto que le causaba observar el dolor y la angustia que experimentaban los niños durante los procedimientos médicos en el hospital. Esa experiencia lo motivó a organizar una fiesta anual para brindarles momentos de felicidad. “Me daba un impacto tan grande ver a esos niños llorando cuando les sacaban sangre y desde ahí me propuse hacerle una fiesta al año para ellos”, recordó.
Además, expresó su deseo de que esta iniciativa perdure en el tiempo: “Espero que este legado siga eternamente, hasta que yo esté y después lo cojan mis hijos y mi señora. Más que sea una vez al año, que ellos no piensen en su enfermedad. Igualmente, sus papitos, que se distraigan, que pasen bonito”.
María del Carmen Álvarez, presidenta del Comité de Damas de SOLCA, agradeció la realización de este tipo de encuentros, que permiten a los pequeños alejarse momentáneamente de la rutina hospitalaria. “Este año estamos festejando adelantado el día de Halloween. Esto los llena de mucha alegría y es como que renuevan energía para continuar con su tratamiento”, manifestó.
La jornada contó con la participación del payasito Librito, quien animó a los asistentes con dinámicas y juegos que cautivaron tanto a grandes como a pequeños. Además, hubo caritas pintadas, mimos, obsequios, comida y la participación de las candidatas a Reina de Guayaquil, en un ambiente pensado para fomentar la integración familiar y brindar un respiro emocional a quienes acompañan a los niños durante sus tratamientos.
“Me gustan este tipo de actividades porque tratan de aliviar un poco el dolor por lo que pasan los niños durante el tratamiento. Es una forma de distraerse; salimos del estrés y de la tensión de no saber cómo van a reaccionar nuestros hijos a las quimioterapias”, expresó Arelys Ochoa.
De esta manera, Guayaquil promueve valores de empatía, generosidad y compromiso social, recordando que un gesto solidario puede transformar un día y brindar esperanza a quienes atraviesan momentos difíciles.












