Cada día se registran en Guayaquil un promedio de 63 casos relacionados con la disposición inadecuada de desechos. Con las primeras lluvias de septiembre, las fundas y otros residuos abandonados fuera de los horarios de recolección o en sitios no autorizados representan un riesgo, ya que pueden ser arrastrados hacia los sumideros y dificultar el drenaje de las calles.
Durante 2026, Segura EP contabilizó 16.799 casos identificados mediante la videovigilancia del C5 GYE y reportados a través de la línea 181, los chats de redes comunitarias y la interoperabilidad con la Policía Comunitaria. Sauces, Guayacanes, Samanes, Floresta y Guasmo Sur figuran entre los sectores con mayor recurrencia.
“Estas fundas de basura que se sacan fuera del horario de recolección generan, con las lluvias, la obstrucción de sumideros y la consiguiente acumulación de agua en las calles. Por ese motivo, estamos monitoreando y alertando para que la ciudadanía asuma su corresponsabilidad y colabore”, explicó Álex Anchundia, gerente general de Segura EP.
El seguimiento permite intervenir mientras ocurre el incumplimiento. De las más de 30.000 cámaras disponibles, 700 cuentan con megafonía para emitir advertencias cuando los videoperadores observan a personas dejando desperdicios fuera de los horarios establecidos o en lugares no autorizados. Si el llamado no es atendido, el caso se deriva al despachador de Aseo.
En lo que va de 2026, se han emitido 2.549 notificaciones a predios, viviendas, locales o edificios identificados mediante código catastral, cuando existe trazabilidad. El artículo 23, literal B-1, de la normativa municipal establece una multa equivalente al 42 % del salario básico, es decir, USD 202,44, por disponer desechos sólidos no peligrosos fuera de las frecuencias y horarios establecidos.
“De esta información que se recaba se realiza el despacho para que Urvaseo, Interagua y la Dirección de Aseo Cantonal adopten las acciones correspondientes, de modo que los ciudadanos comprendan que la corresponsabilidad forma parte del trabajo de todos. Si no la cumplen, también se aplicarán las sanciones correspondientes”, agregó Anchundia.
Ante las primeras precipitaciones y los efectos asociados al fenómeno de El Niño, respetar los horarios de recolección y utilizar los sitios autorizados cobra mayor relevancia. Evitar que los residuos permanezcan en las calles reduce el riesgo de que sean arrastrados hacia los sumideros y contribuye a mantener despejado el sistema de drenaje de la ciudad.








