Caminar por Guayaquil también requiere infraestructura. Por eso, la administración municipal, bajo el liderazgo del alcalde Aquiles Alvarez, ha impulsado en los últimos años una serie de obras destinadas a recuperar veredas, renovar pasos peatonales, mejorar cruces y transformar espacios públicos para que desplazarse a pie sea una alternativa más segura y cómoda.
Esta política parte de una premisa sencilla: una ciudad caminable necesita calles pensadas no solo para los vehículos, sino también para las personas. Esa visión se refleja en proyectos ejecutados o actualmente en marcha en sectores como el Centro, Urdesa, Miraflores, Alborada, Floresta, Atarazana, Mapasingue, Posorja y otros puntos del cantón Guayaquil.
En conjunto, estos proyectos representan más de USD 18,1 millones en inversión destinada a la renovación urbana, la reconstrucción de espacios peatonales y la intervención de calles con nuevas aceras y bordillos, además de trabajos de mantenimiento y rehabilitación de pasos peatonales elevados.
Uno de los principales componentes de esta intervención es la recuperación de aceras. Solo los proyectos de renovación urbana contemplan 14.153 metros cuadrados de áreas intervenidas, con trabajos que incluyen la reconstrucción de aceras y bordillos, el mejoramiento de bases y la colocación de adoquines o concreto, de acuerdo con las características de cada sector. Entre estas obras se encuentran la renovación urbanística de la calle Panamá y de un área de esparcimiento en la calle P. Icaza; la repotenciación urbanística de sectores de Miraflores; la intervención de calles en Posorja y la revitalización de espacios públicos en Mapasingue Este.
A esta infraestructura se suman intervenciones específicas en sectores residenciales. En Urdesa Central y Lomas de Urdesa, por ejemplo, se ejecutó la reconstrucción de pasos peatonales y escalinatas, acompañada de trabajos en los sistemas hidrosanitario y eléctrico, además de otras obras de urbanismo. El proyecto representó una inversión de USD 751.715 y comprendió 1,32 kilómetros de infraestructura peatonal.
En la Atarazana y la cooperativa Aguirre Abad, otro proyecto contempla la reconstrucción de pasos peatonales con adoquines de colores y la intervención de calles, además de trabajos de arborización y repotenciación de los sistemas hidrosanitario y eléctrico. La obra tiene una inversión de USD 2,4 millones y abarca 2,65 kilómetros de infraestructura peatonal.
En la Floresta I, mientras tanto, se ejecuta otro proyecto de reconstrucción de pasos peatonales con adoquines, arborización, luminarias y mejoras en los sistemas de servicios básicos, con una inversión de USD 2 millones.
Avanza la renovación de una importante vía en La Alborada
En el norte de la ciudad también se desarrolla la reconstrucción de la avenida Rodolfo Baquerizo Nazur, entre las avenidas José María Egas y Agustín Freire Icaza. La obra incorpora aceras, bordillos, un parterre central y pasos peatonales con adoquines de colores en el entorno de las ciudadelas Alborada II, III y IV.
La mejora de la infraestructura peatonal también se ha extendido a distintos barrios, mediante intervenciones directas que, desde 2023, suman 72 actuaciones, con una inversión acumulada de alrededor de USD 671.000 y más de 19 kilómetros de áreas intervenidas.
Proyectos dan mantenimiento a pasos peatonales elevados
Esta intervención forma parte de una estrategia más amplia. Durante los primeros tres años de la actual administración municipal, se han destinado USD 9,8 millones a la construcción, rehabilitación y mantenimiento de pasos peatonales elevados, entre ellos los tres ubicados en la avenida Narcisa de Jesús y los dos de la Vía a la Costa.
Los trabajos de mantenimiento también abarcaron estructuras ubicadas en avenidas como Kennedy, Vía a Daule, 25 de Julio, Benjamín Rosales, Las Américas, Carlos Julio Arosemena, Quito y Vía a la Costa.
El programa de mantenimiento, iniciado en octubre de 2025, intervino 15 cruces peatonales estratégicos durante sus dos primeras fases. Los trabajos incluyeron la reconstrucción de escalinatas, el reemplazo de barandas, la rehabilitación de pasarelas, la reparación de elementos de hormigón, la instalación de luminarias, mejoras en el drenaje, la colocación de bolardos y la renovación de señalización reflectiva.
La apuesta por una ciudad más caminable también se refleja en proyectos que buscan transformar la manera en que se utilizan las calles. Un ejemplo es la intervención de la avenida Mariana Argudo, una iniciativa que nació a partir de un ejercicio de urbanismo táctico orientado a reducir los riesgos de siniestros de tránsito y proteger especialmente a quienes tienen mayor vulnerabilidad en las calles: peatones, ciclistas y motociclistas.
El proyecto cuenta con el apoyo de la Iniciativa Global de Diseño de Ciudades (GDCI) y Bloomberg Philanthropies, y recoge criterios de la Guía de Diseño de Calles de Guayaquil, documento presentado en 2025 por el alcalde Aquiles Alvarez.
La intervención plantea una mirada distinta sobre el espacio vial: organizarlo para que la seguridad de quienes caminan y de quienes se movilizan en formas no motorizadas sea un componente fundamental del diseño urbano.
A propósito del Día del Peatón, estas obras muestran una transformación que va más allá de construir una vereda o reparar un paso elevado: se trata de recuperar y mejorar espacios que forman parte de la vida cotidiana de los guayaquileños y hacer de caminar por la ciudad una experiencia más segura, accesible y cómoda.













