La ansiedad y la depresión son algunas de las consecuencias del acoso escolar. Esta amenaza silenciosa, que afecta tanto a los estudiantes como a sus familias, puede derivar en situaciones graves e incluso desenlaces fatales. Para enfrentar esta problemática, la Dirección de Salud e Higiene del Municipio de Guayaquil avanza con la tercera fase de la campaña “Bullying es violencia, detenlo ahora”.
Hasta la fecha, la iniciativa ha llegado a 29 instituciones educativas, beneficiando a más de 2.000 estudiantes, así como a padres de familia, docentes y profesionales de la educación.
Esta tercera fase inició en la Unidad Educativa Monte Santo, que cuenta con 437 alumnos. La psicóloga de la institución, Jackeline Arboleda, confirmó que el acoso escolar es uno de los temas que los padres de familia consultan con mayor frecuencia. Además, señaló que el plantel mantiene actualizados sus protocolos internos de actuación. “Me gustaría que se sigan implementando este tipo de programas. Es un tema que, en ocasiones, se deja de lado. Me parece muy positiva la iniciativa por parte del Municipio”, expresó.
El proyecto comenzó con procesos de capacitación dirigidos a docentes, psicólogos y personal educativo. Posteriormente, se trabajó directamente con los estudiantes mediante actividades de sensibilización. En la etapa actual se aplican evaluaciones psicológicas para identificar posibles casos de acoso, afectaciones emocionales o situaciones de riesgo que requieran atención especializada.
“Cada visita al psicólogo cuesta entre 30 y 60 dólares. Dependiendo del caso, se requieren al menos cinco o seis sesiones, por lo que debemos considerar cuánto dinero se está ahorrando una familia gracias al Municipio de Guayaquil. Además, estas charlas son gratuitas, lo que representa un beneficio tanto para los estudiantes como para las instituciones educativas”, comentó el doctor Juan Carlos González, director de Salud de la Alcaldía.
La campaña continuará llegando a más instituciones de la ciudad, brindando herramientas a estudiantes, docentes y familias para identificar, prevenir y actuar oportunamente frente a cualquier manifestación de violencia dentro de la comunidad educativa.










