Lorena Vergara Cortés, de 41 años, madre soltera de cinco hijos y residente desde hace seis años en el sector Marco Moroni, en Ciudad de Dios, al noroeste de Guayaquil, sintió por primera vez que el futuro dejaba de ser un limbo cuando supo que ella y sus vecinos integran los 445 predios que entrarán en proceso de titularización inmediata.
Tras mudarse desde la Juan Montalvo para escapar de un alquiler de USD 200 mensuales, hoy vive con once personas: sus hijos de 18, 16, 8, 6 y 2 años; su hermano con discapacidad; su hermana, junto a dos sobrinas pequeñas; y su padre, en una casa que levantó con esfuerzo, pero sin certeza jurídica.
“Ese día que hubo la reunión todos estuvimos ahí y ya vimos una luz al final del túnel cuando nos dijeron que nos iban a legalizar”, contó con emoción, tras describir cómo los rumores de desalojos mantenían en vilo a todo el barrio. Ahora, dice, el título les abriría la puerta a créditos y a un patrimonio real.
En este contexto, la Municipalidad de Guayaquil, a través de la Dirección General de Urbanismo, Movilidad, Catastro y Edificaciones (DUMCE), ejecuta este proceso mediante la reforma a la Ordenanza de Expropiación Especial de Nuevos Asentamientos Humanos Consolidados. El proyecto se encuentra en fase de gestión institucional previa a su aprobación: la Dirección de Asesoría Jurídica ya solicitó el pronunciamiento de Gestión Ejecutiva; posteriormente vendrá la socialización en medios y el debate en el Concejo Municipal. Una vez publicado en el Registro Oficial, los 445 predios de los sectores 4 y 5 (62) y 2 – Lámina 3 (383) podrán iniciar su legalización inmediata.
Posteriormente, se activará una segunda etapa que incorporará 945 predios adicionales, con lo que se completará el 100% de la regularización de Ciudad de Dios, que ya cuenta con 8.286 predios titularizados en la presente administración.
A pocas cuadras de Lorena, Dayana Rugel llegó hace cuatro años y convive con seis personas: su esposo, el único con empleo formal; sus tres hijos, de 11 meses, 6 y 8 años; y su abuela, quien vio nacer el barrio cuando aún era monte. La mujer resume en una sola frase el alivio que representa el anuncio de legalización: “Me gustaría mucho el título, ¿por qué? Porque tenemos niños y sabemos que el título nos respalda; es algo legal y justo para mis hijos. O sea, son niños a los que de aquí nadie los va a sacar”.
Ella implementó un emprendimiento de chocobananos para generar ingresos adicionales, ya que el alquiler es impensable y la inseguridad jurídica les impedía incluso soñar con mejoras.
Para la Municipalidad, contar con predios titularizados brindará a los beneficiarios seguridad jurídica plena, la posibilidad real de acceder a créditos para ampliar sus viviendas, cinco años de exoneración del pago de prediales y facilidades administrativas y económicas en trámites municipales y registros de la propiedad.
Familias que vivían “a la intemperie”, como contó Dayana, podrán por fin construir sin temor a perder lo invertido y ver crecer sus casas con dignidad.
Así, la actual administración municipal continúa trabajando por los sectores históricamente olvidados, devolviendo a sus familias la certeza de un hogar propio y el derecho a proyectar un futuro consolidado en la ciudad.









