La Casa Tola, ubicada en la avenida 9 de Octubre y Escobedo, y el antiguo edificio de la Aduana, perteneciente a la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), son los primeros inmuebles patrimoniales de Guayaquil beneficiados con la exoneración de tasas municipales por ocupación del espacio público durante sus trabajos de rehabilitación. En conjunto, sus propietarios dejarán de pagar USD 39.525,88.
El beneficio está contemplado en el artículo 94 de la primera Ordenanza de Gestión del Patrimonio Cultural de Guayaquil, que establece incentivos para promover la recuperación, conservación y mantenimiento de estos bienes y reducir los costos de las intervenciones.
Joaquín Moscoso, coordinador de Patrimonio Cultural, explicó que la disposición exonera del pago de tasas municipales por ocupación del espacio público para instalar cerramientos provisionales, depositar materiales o ejecutar obras emergentes en edificaciones patrimoniales.
En la Casa Tola, recientemente adquirida y actualmente en proceso de rehabilitación, la exoneración asciende a USD 5.494,20. El inmueble ya cuenta con andamios y un cerramiento metálico provisional que ocupa parte de la acera.
El segundo beneficiario es el antiguo edificio de la Aduana, ubicado en el campus Las Peñas de la ESPOL, donde se ejecuta un proyecto de rehabilitación por etapas. La exoneración alcanza los USD 34.031,68. “Es un edificio patrimonial histórico que lo hemos visitado y cuenta con un financiamiento importante de recuperación de todo el campus”, señaló Moscoso.
Andrés Concha, director de Uso del Espacio y Vía Pública, explicó que el trámite para obtener la autorización no supera las 48 horas. Aclaró que la exoneración no elimina la obligación de solicitar el permiso correspondiente, sino únicamente el pago de la tasa asociada. Por lo tanto, los propietarios deben realizar el trámite, aunque el valor a pagar sea cero.
La medida está dirigida a propietarios, administradores y promotores de inmuebles patrimoniales que necesiten ocupar temporalmente el espacio público para realizar trabajos de conservación, reparación o rehabilitación.
Con estos primeros beneficiarios, el Municipio de Guayaquil busca impulsar nuevas intervenciones para recuperar el patrimonio arquitectónico de la ciudad, especialmente en el centro histórico, mediante la reducción de costos y sin eliminar las exigencias de seguridad y control del espacio público.









