La alimentación nutritiva y segura, orientada a mejorar la calidad de vida de las familias de sectores populares de Guayaquil, comenzó a llegar este lunes a través del proyecto Comedores Guayacos, inaugurado de manera simultánea en Monte Sinaí, Isla Trinitaria, Barrio de Paz (Barrio Nigeria) y Malvinas. Estas zonas enfrentan altos niveles de inseguridad alimentaria y casos de desnutrición crónica infantil que afectan principalmente a niños, mujeres embarazadas, madres y adultos mayores.
La alcaldesa subrogante, Tatiana Coronel, encabezó el acto de apertura desde el comedor ubicado en Monte Sinaí, acompañada por moradores de las cooperativas Promesa de Dios y Los Juanes. Este espacio beneficia inicialmente a unas 100 familias de sectores aledaños como La Promesa, Realidad, Las Brisas y Lirio de Sinaí.
La iniciativa marca el comienzo de una red que se extenderá a 22 comedores comunitarios durante los próximos doce meses, con la meta de entregar cerca de medio millón de raciones alimentarias y contribuir al fortalecimiento de las comunidades en parroquias rurales y periurbanas.
Maribel Castro, madre de dos niños de tres y nueve años que se beneficiarán del programa, destacó el impacto que tendrá esta acción en la economía de los hogares del sector. “Se ve muy bien, porque hay veces que no hay para comprar un almuerzo, solo se les da una sopa o un arroz, nada más a los niños”, expresó. Asimismo, valoró el acompañamiento nutricional que permitirá identificar y atender posibles casos de anemia.
Por su parte, Emilene Aguayo, subgerente de Proyectos Sociales, Educación e Integración Barrial de la Empresa Pública Municipal de Acción Social y Educación (DASE-EP), explicó que la propuesta va más allá de la entrega de alimentos, pues contempla seguimiento profesional y participación comunitaria para enfrentar la desnutrición crónica infantil.
“Esto se llama Comedores Guayacos Comunitarios, en el cual hay un trabajo en conjunto entre la Alcaldía de Guayaquil, Diakonía y la comunidad… las personas que hacen parte de este programa reciben un seguimiento por parte de un nutricionista”, señaló. Agregó que se prioriza la atención de niños, mujeres embarazadas, madres y adultos mayores, mediante procesos de inscripción y levantamiento de fichas socioeconómicas que garanticen una adecuada focalización de los recursos.
A su vez, Federico Recalde, director ejecutivo del Banco de Alimentos Diakonía, resaltó el carácter solidario de la alianza y el papel fundamental de la alimentación para preservar la dignidad de las personas. “Alimentar con dignidad es reconocer el valor de cada persona”, afirmó, al reiterar el compromiso de impulsar acciones que permitan a las poblaciones vulnerables acceder a alimentos seguros, suficientes y nutritivos.
La Alcaldesa (s) cerró la jornada con un mensaje centrado en la importancia de construir políticas públicas con sentido humano. “Yo de verdad espero que este comedor no solamente les alimente el cuerpo, sino también su corazón… que nunca se nos olvide para quién estamos gobernando”, indicó.
Con iniciativas como esta, el Municipio busca generar mejores condiciones para el desarrollo de miles de familias, promoviendo una atención integral que contribuya al bienestar, la permanencia escolar y la reducción de las brechas sociales en los sectores más vulnerables de la ciudad.










