El histórico Museo Municipal del Cacao, inmueble que en la década de 1920 perteneció a los reconocidos empresarios cacaoteros Walter Guzmán Aspiazu y María Violeta Mercedes Marcos Ycaza, se convirtió en el escenario de una presentación teatral que transportó a los asistentes a la época de esplendor cacaotero del Puerto Principal.
Con el propósito de rescatar y difundir el estilo de vida de aquellos años, la Dirección de Turismo y Eventos Especiales de la Alcaldía de Guayaquil organizó una jornada dramatizada en la que jóvenes estudiantes de teatro dieron vida a los antiguos propietarios de la casona. La actividad, desarrollada en seis funciones, congregó a más de 300 personas, quienes además disfrutaron de un espectáculo folclórico montubio cargado de amorfinos, tradiciones y recuerdos de la identidad guayaquileña.
“Había visitado el museo de forma independiente, pero la experiencia cambia por completo cuando es una visita guiada con dramatización histórica. Nos reconecta con nuestras raíces. En Guayaquil hay enorme talento e historia; es fundamental conservar esa esencia y aprovechar estos espacios comunitarios”, indicó Peter Bracho.
El Museo Municipal del Cacao, ubicado en las calles Panamá e Imbabura, mantiene sus puertas abiertas de martes a domingo, de 10:00 a 17:00, con acceso gratuito para toda la ciudadanía.
Más allá de acercar a los visitantes al pasado cacaotero de la ciudad, actividades como esta convierten a los museos y al sector de la calle Panamá en espacios de encuentro, aprendizaje y convivencia. A través de propuestas culturales gratuitas y participativas, Guayaquil preserva su memoria histórica y promueve el orgullo por las tradiciones que forman parte de su identidad.








