Biólogos, observadores de aves y amantes de la naturaleza participaron este sábado en una jornada de avistamiento de aves desarrollada en el Jardín Botánico, el Parque Samanes y el Bosque Protector Cerro Prosperina. La actividad, organizada por la Dirección de Ambiente del Municipio de Guayaquil, invitó a los participantes a descubrir la riqueza de la biodiversidad local.
La iniciativa se realizó en el marco del October Big Day, una jornada mundial de observación de aves en la que personas de distintos países salen a espacios naturales para identificar y registrar las especies que encuentran. Los datos recopilados se comparten a través de plataformas de ciencia ciudadana y contribuyen al conocimiento de la distribución de las aves.
Uno de los escenarios de esta experiencia fue el Jardín Botánico de Guayaquil, un espacio natural que reúne una variada vegetación y senderos que permiten recorrer sus áreas verdes y observar de cerca su fauna. En medio del follaje y los sonidos del bosque, los participantes identificar trogones, pájaros carpinteros, gavilanes, momotos, colibríes, gallinazos, azulejos y horneros, entre otras especies. Desde 2024, en este espacio se han registrado alrededor de 75 especies de aves.
La jornada también coincidió con la temporada de migración de aves, en que numerosas especies procedentes del hemisferio norte se desplazan hacia regiones más cálidas. Durante este recorrido, Guayaquil y sus ecosistemas se convierten en lugares de paso y descanso para estas especies. Por ello, la protección de lagunas, manglares, bosques secos y otras áreas naturales resulta fundamental, pues ofrecen refugio, alimento y condiciones necesarias para que continúen su recorrido.
Nelson Ramírez, biólogo y visitante del Jardín Botánico, participó en la jornada y destacó el valor de estas experiencias para fortalecer el compromiso ciudadano con la naturaleza. Explicó que las aves cumplen funciones esenciales en los ecosistemas, además de formar parte del equilibrio natural.
“Como guayaquileños esto es nuestro, la idea no es solo visitar y ver las especies, sino que se interesen por el aviturismo que ayuda a la conservación de las especies que hay en la parte urbana y así desarrollar planes de protección”, expresó Ramírez.
La iniciativa de la dirección municipal pone en valor los espacios verdes y promueve el aviturismo, como una oportunidad para conectar a la ciudadanía con la biodiversidad, fomentar el cuidado de los hábitats y contribuir a la protección de las aves.










