La circulación se retoma sobre una nueva calzada de hormigón en la calle Pedro Robles Chambers, entre Lizardo García y Carchi. Los trabajos concluyeron y el tramo ya está habilitado, tras una reconstrucción que también permitió renovar la infraestructura de servicios básicos ubicada bajo la vía.
La Dirección de Obras Públicas del Municipio de Guayaquil reemplazó el antiguo pavimento asfáltico por una estructura de hormigón, con mayor resistencia para soportar el tránsito constante. La intervención incluyó el mejoramiento de la base y la reconstrucción de aceras y bordillos, con el fin de facilitar la movilidad de conductores y peatones.
En el subsuelo se sustituyeron las tuberías de agua potable de asbesto-cemento, instaladas hace más de medio siglo, y se renovó el sistema de aguas servidas. Estos trabajos permiten mejorar las condiciones de las redes y prevenir daños que puedan afectar la nueva calzada.
La obra forma parte de un contrato de USD 4 millones destinado a rehabilitar 25 kilómetros de vías en el centro y sur de la ciudad. En el marco de este contrato también se reconstruyen dos tramos de la calle Rumichaca: entre Piedrahita y Julián Coronel, donde se coloca el hormigón que reemplazará la antigua carpeta asfáltica; y entre Alejo Lascano y Manuel Galecio, donde varios frentes de trabajo avanzan en la repotenciación de los sistemas hidrosanitarios. A estas labores se suma la reconstrucción de Clemente Ballén, entre Pedro Moncayo y Juan Pío Montúfar.
Estas intervenciones forman parte del plan municipal para reforzar con hormigón las calles del centro de la ciudad, que ya abarca 50 vías entre obras culminadas y en ejecución. La estrategia responde a la importancia de estos corredores para el transporte público y la actividad comercial, mediante una renovación estructural orientada a prolongar su vida útil y mejorar la movilidad diaria.








