La emoción del pasillo ecuatoriano volvió a tomar protagonismo en Guayaquil. Entre aplausos, música y el entusiasmo de cientos de asistentes que se congregaron en la Plaza Colón, la noche del 1 de octubre se celebró el Día del Pasillo Ecuatoriano, una fecha que honra el legado de Julio Jaramillo Laurido, la voz más emblemática de la música nacional, quien, de continuar con vida, cumpliría 91 años.
La jornada no solo rindió homenaje a uno de los géneros que mejor representan la identidad cultural del Ecuador, sino que también abrió espacio a nuevas generaciones de compositores e intérpretes, demostrando que el pasillo continúa vigente y evolucionando con nuevas propuestas artísticas.
Como parte de la agenda de conmemoraciones por los 206 años de Independencia de Guayaquil, se desarrolló el Primer Festival de Nuevos Compositores e Intérpretes del Pasillo Ecuatoriano, una iniciativa respaldada por el Municipio de Guayaquil, a través de las direcciones de Turismo y Eventos Especiales y de Patrimonio Cultural, con el apoyo de DASE EP.
“El Municipio de Guayaquil, bajo el liderazgo de la alcaldesa Tatiana Coronel y siguiendo la planificación del alcalde Aquiles Álvarez, busca continuar celebrando a Guayaquil (…) Invitamos a la comunidad guayaquileña a disfrutar de sus fiestas. Este es un esfuerzo de la Alcaldía de Guayaquil para promover nuevos talentos y fortalecer la composición de un género musical fundamental para nuestra identidad”, expresó el concejal Fabián Espín.
La convocatoria superó las expectativas. Más de 40 postulaciones fueron recibidas desde distintos puntos del país. Tras varias jornadas de selección, 21 finalistas llegaron a la última fase del certamen para presentar obras inéditas que fueron evaluadas por un jurado integrado por Luis Izurieta, Lila Flores y Cosme Chalén.
Los integrantes del jurado destacaron el alto nivel artístico de los participantes y subrayaron que el concurso no se limitó a la interpretación vocal, sino que impulsó la creación de nuevas composiciones, contribuyendo al enriquecimiento del repertorio nacional. “Tuvimos que ampliar los rangos de edad debido al gran interés que generó el festival. Incluso contamos con participantes de hasta 54 años y el más joven tenía 18. Eso demuestra la excelente acogida que tuvo esta iniciativa”, señaló Allyson Luna, representante de la Dirección de Turismo y Eventos Especiales.
Uno de los momentos más emotivos de la velada fue el reconocimiento brindado por el público a Orlando Asanza, artista y gestor cultural que promovió la creación de este espacio dedicado al pasillo ecuatoriano y al descubrimiento de nuevos talentos. Tras una noche cargada de talento y sentimiento, el primer lugar, con un premio de USD 1.200, lo obtuvo el tema Melancolía, del autor y compositor Luiggi Vera Flores, interpretado por Sonia Rivadeneira Vera. El segundo lugar, con USD 750, fue para La tierra de los campos, composición, autoría e interpretación de Brenda Annette Andrade Álvarez. El tercer lugar correspondió a El guayaberito, de la compositora Melanin Otero Mármol, con letra de Diego Román Aguilar e interpretación de Génesis Bolaños Burgos. Todos los premios incluyen producción musical, lanzamiento y difusión de los temas.
Para Hugo Hidrovo, jefe del Museo de la Música Popular Julio Jaramillo, este tipo de iniciativas demuestran que el arte y la cultura son herramientas fundamentales para fortalecer el tejido social y preservar el patrimonio musical del país. Con este primer festival, Guayaquil reafirma su compromiso con la promoción de la cultura, el rescate de las tradiciones musicales ecuatorianas y la creación de oportunidades para que nuevas voces mantengan vivo el legado del pasillo nacional.










