Hasta ocho veces debía subir y bajar una loma para llevar agua a su casa. Durante años, Kerly Chicaiza esperaba al tanquero en la parte alta de Janeth Toral, llenaba allí un tanque y luego transportaba el agua en baldes hasta su vivienda, ubicada a unas tres cuadras cuesta abajo. Y así, todos los días.
Este periplo terminó en 2024, cuando la cooperativa Janeth Toral se integró al sistema de agua potable. La obra incluyó más de 11 kilómetros de tuberías, bombas, válvulas y reservorios, necesarios para superar uno de los principales desafíos del sector: llevar el servicio hasta las viviendas ubicadas en varias lomas de hasta 110 metros de altura. En total, más de 15.000 moradores fueron beneficiados.
Kerly todavía recuerda la primera vez que abrió la llave. “Fue un momento muy hermoso. La verdad es que no lo podíamos creer; era como un sueño, un sueño hecho realidad”. Hoy resume el cambio así: “Mi vida con agua ahora es mucho mejor (…) tengo para bañarme, para cocinar, para lavar y para el baño”.
El agua llegó a más sectores del noroeste
La misma transformación alcanzó a otras comunidades. En Sergio Toral 2, el sistema benefició a 35.000 habitantes; en Realidad de Dios, las redes de abastecimiento llegaron a 15.300 personas; y en la cooperativa San Francisco, la segunda fase atendió a 11.000 habitantes. En el barrio Las Cruces, de la parroquia El Morro, también se avanzó hacia una red formal de agua potable para familias que antes se abastecían mediante conexiones informales.
El servicio también llegó a la zona rural
La expansión alcanzó comunidades donde las condiciones geográficas hacían aún más complejo el acceso al servicio. En Puná, los sectores Río Hondo, Campo Alegre, Estero de Boca, Cauchiche, Bellavista, Subida Alta y Puná Vieja recibieron agua potable por tubería. La obra benefició a más de 4.600 habitantes. En Tenguel, el sistema de abastecimiento llegó a los recintos El Conchero y Estados Unidos, con 1.300 habitantes beneficiados.
El alcantarillado cambió otra realidad
Mientras unas familias dejaron de depender de tanqueros, otras comenzaron a dejar atrás soluciones precarias para el manejo de aguas residuales. Sergio Toral 1, Nueva Prosperina, Reinaldo Quiñónez y San Ignacio de Loyola fueron incorporados a nuevas redes de alcantarillado sanitario.
Solo en Sergio Toral 1, la construcción de redes benefició inicialmente a 6.149 habitantes y forma parte de un sistema más amplio de colectores, estaciones de bombeo y líneas de impulsión.
Tres obras ampliarán la cobertura
La incorporación de nuevos sectores a los servicios básicos continúa con proyectos que están en ejecución. En Monte Sinaí avanza la instalación de 109 kilómetros de redes de agua potable; el Quinto Acueducto reforzará el abastecimiento hacia el noroeste; y el alcantarillado sanitario de Pascuales se ejecuta por fases, con una primera etapa que beneficiará a más de 25.000 personas.
Desde mayo de 2023, más de 108.000 habitantes han accedido a servicios básicos de los que antes carecían, como parte de una estrategia orientada a cerrar brechas históricas en los sectores con mayor rezago de infraestructura.










