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Inversión privada permite volver a habitar una casa patrimonial del barrio Las Peñas

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Atravesar su pórtico es como ingresar por un túnel del tiempo. Construida hace más de 90 años, la casa Pharos conserva escaleras, pisos, ventanales y una privilegiada vista al río que evocan la vida de las familias acomodadas de Guayaquil a inicios del siglo XX. Gracias a una inversión privada que supera los USD 100 mil, esta emblemática vivienda patrimonial del barrio Las Peñas volvió a ser habitable.

 

Ubicada en el número 167 de la calle Numa Pompilio Llona, la casa fue construida por el ingeniero Alfredo Tinajero Albornoz. Existen referencias de que allí habría vivido el presidente de Ecuador, Juan de Dios Martínez Mera. Su antigüedad, características arquitectónicas y valores patrimoniales le otorgan una calificación de 42 sobre 50 en su ficha técnica, lo que significa protección absoluta.

 

Michael Muse y Judith Kreid adquirieron la propiedad en octubre de 2020 y asumieron el reto de recuperarla respetando su valor histórico. Durante varios años ejecutaron trabajos para garantizar la seguridad y preservación del inmueble. “En reparaciones y restauraciones, hemos invertido más de 100.000 dólares después de la compra”, señaló Muse.

 

Las intervenciones incluyeron el refuerzo de elementos estructurales y la renovación completa de las instalaciones eléctricas y sanitarias. Además, se conservaron elementos originales que forman parte de la identidad de la vivienda, entre ellos las rejas de las ventanas tipo pecho de paloma, partes del piso, la distribución de las habitaciones, amplios baños, algunas lámparas, estructuras de madera, techo, molduras, marcos de puertas, patios, jardines y escaleras.

 

Durante los trabajos también se identificaron piezas deterioradas que debieron ser reemplazadas con madera proveniente de la Costa y la Amazonía. Para sus propietarios, ambos arqueólogos, la restauración representa una forma de preservar la memoria de la ciudad. “La casa tiene los huesos más bellos que he visto. Somos los segundos dueños en la historia (de la vivienda). Entonces era un poco fácil seguir la casa tal cual y solo reparar cosas rotas”, expresó Judith.

 

Aunque la vivienda ha recuperado sus condiciones de habitabilidad, las labores de conservación continúan. Entre las acciones previstas consta la ampliación de la capacidad de las canaletas ante una eventual llegada del fenómeno El Niño.

 

Para esta y otras intervenciones, los propietarios reciben asesoría de la Dirección de Patrimonio Cultural del Municipio de Guayaquil, que brinda acompañamiento técnico para el cumplimiento de la normativa vigente y el acceso a los beneficios establecidos en la nueva Ordenanza de Gestión del Patrimonio Cultural, aprobada el 27 de agosto.

 

Entre los incentivos contemplados figura el costo cero por uso de la vía pública durante trabajos de mantenimiento y preservación de inmuebles patrimoniales, una medida que busca impulsar la conservación del patrimonio arquitectónico de la ciudad mediante la participación de sus propietarios.

 

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