Formas geométricas vibrantes, gatos en actitud urbana y una silueta femenina cubierta con los tonos celeste, rojo, verde y blanco captaron la atención de quienes recorrieron la explanada de La Rotonda, en el Malecón 2000. Allí, la artista Jessica Vergara, estudiante del Centro de Arte Comunitario Plaza Casuarina, dio vida a una propuesta que fusionó el arte cubista con una mirada urbana y social durante la jornada de Body Paint en vivo.
La actividad, liderada por el artista plástico Marco Martínez y la Fundación Malecón 2000, reunió a 15 talentosos artistas como parte de la programación del Mes de las Artes. Durante cuatro horas, los participantes transformaron el cuerpo de modelos en lienzos vivientes, demostrando que el arte puede convertirse en una experiencia sensorial y participativa para el público.
Vergara, artista de ZUMAR, destacó la importancia de este tipo de espacios para la visibilización de nuevos talentos. “Es una gran experiencia. Nos da a nosotros ese valor que necesitamos y que nos conozcan como artistas, ya que somos emergentes, no pertenecemos a una universidad como tal, pero mediante estos talleres en ZUMAR, muchas personas se han encontrado y notan esa pasión”, indicó.
La joven explicó que su obra, inspirada en los colores de la bandera de Guayaquil, busca invitar a la reflexión sobre la realidad de los gatos abandonados, integrando elementos característicos del arte urbano en una composición de influencia cubista.
Por su parte, Jennifer Márquez, diseñadora de interiores y artista participante, resaltó el valor de estas iniciativas para acercar la cultura a la ciudadanía. “Los espacios que nos están brindando son de mucho apoyo para que las demás personas puedan venir a compartir. Cada uno de estos artistas vienen a inspirar y transmitir una emoción a las demás personas”, aseguró.
Su propuesta estuvo marcada por el uso de colores primarios y un mensaje centrado en la alegría, el carisma, el amor y la hospitalidad que caracterizan a los guayaquileños.
El colectivo “La piel se viste de color” ya participó en julio en la intervención de los murales que forman parte de la muestra El Corazón de Guayaquil, contribuyendo con su talento a una iniciativa que pone en valor la identidad, la creatividad y la diversidad cultural de la ciudad.
Con este tipo de exhibiciones, el Malecón 2000 se consolida como un espacio abierto para el encuentro con el arte, acercando a la ciudadanía a nuevas expresiones creativas y convirtiendo cada rincón en una oportunidad para inspirar, reflexionar y celebrar el talento local.









