La creatividad, la sensibilidad artística y los recuerdos más significativos de 16 niños y jóvenes cobraron vida en la final del concurso infantil de pintura Capturando mi Felicidad, organizada por ZUMAR y realizada este miércoles en el Centro de Artes Plaza Casuarina.
El certamen reunió a ocho estudiantes del Centro de Arte Comunitario ZUMAR Plaza Casuarina, dos alumnos de la Unidad Educativa Particular Camino al Amanecer y seis representantes de la Unidad Educativa Horizontes del Fortín, quienes plasmaron en sus obras experiencias y lugares especiales de sus vidas.
La iniciativa forma parte de la formación integral que ZUMAR impulsa a través de las artes visuales. Como reto creativo, cada participante seleccionó una fotografía de un momento o espacio significativo y la transformó en una pintura, convirtiendo sus recuerdos en expresiones artísticas llenas de color y significado.
Durante la jornada, los jóvenes artistas emplearon diversas técnicas, entre ellas lápiz de color, plumilla, óleo pastel, carboncillo y témpera. Antes de la deliberación final, el jurado recorrió la exhibición para apreciar cada una de las propuestas presentadas.
Tras la evaluación, Érick Salazar obtuvo el primer lugar con su obra Recuerdos of the sea; Fabiola Santistevan alcanzó el segundo puesto con La belleza escondida; y Kristel Chóez se ubicó en tercer lugar con Mi recuerdo musical. El evento también contó con la presentación musical de Paulette Vera y la entrega de menciones de honor a todos los participantes.
Para Sonia Pérez, coordinadora general de Proyectos ZUMAR, este tipo de espacios contribuyen al desarrollo de la niñez y juventud. Destacó que “el Municipio de Guayaquil, liderado por el alcalde Aquiles Alvarez, ha dado impulso a proyectos que acercan el arte a las familias y a las comunidades educativas”.
El trabajo de los concursantes recibió además el reconocimiento de docentes y familiares. Anabel Pincay, directora de la Unidad Educativa Horizontes del Fortín, resaltó la importancia de brindar oportunidades para que los estudiantes exhiban sus capacidades artísticas. Por su parte, Katty Macías, madre del ganador Érick Salazar, señaló que “estos espacios representan un impulso para que los niños desarrollen sus habilidades y, en el futuro, incluso puedan convertirlas en una profesión”.
Con iniciativas como Capturando mi Felicidad, ZUMAR promueve escenarios donde niños y jóvenes pueden fortalecer su confianza, potenciar su talento y encontrar en el arte una herramienta para expresar sus emociones y construir nuevas oportunidades de desarrollo.











