Tras el reciente avistamiento de un reptil cerca del arco de Urdesa, la Dirección de Ambiente del Municipio de Guayaquil inició una jornada de socialización para informar a la ciudadanía sobre cómo actuar ante este tipo de situaciones y promover la convivencia responsable con la fauna silvestre.
El ejemplar, captado en video por un transeúnte y difundido en redes sociales, corresponde al cocodrilo americano (Crocodylus acutus), una especie nativa de los manglares, estuarios y otros cuerpos de agua de la costa ecuatoriana. Así lo explicó Julio Baquerizo, médico veterinario y biólogo de la Dirección de Ambiente.
"Esta especie está protegida a nivel mundial y también por las autoridades ambientales del Ecuador. Esta categorizada como en ‘peligro crítico’ quiere decir que quedan muy pocos individuos en su habitad natural, está al borde de la extinción", indicó.
Baquerizo explicó que la captura, comercialización, traslado o muerte de estos animales están prohibidos y pueden derivar en sanciones penales de hasta tres años de prisión. Además, indicó que el cocodrilo americano puede vivir alrededor de 70 años y alcanzar hasta 4,5 metros de longitud.
El especialista señaló que estos reptiles se alimentan principalmente de peces y pequeños mamíferos, y que pueden desplazarse por razones asociadas a su reproducción, la búsqueda de alimento o el uso de su territorio, por lo que su presencia en determinados sectores forma parte de su comportamiento natural.
Ante un posible encuentro con un cocodrilo, la principal recomendación es mantener la distancia, no arrojar piedras u objetos, evitar acercarse y, especialmente, no alimentarlo. Esta práctica altera su comportamiento natural y aumenta el riesgo de interacción con las personas.
Como parte de esta campaña preventiva, funcionarios municipales compartieron estas recomendaciones con ciudadanos en tres puntos de alta concurrencia: el puente Zigzag, en Guayarte; la Rotonda; y La Perla, en el Malecón 2000.
Si la presencia de un cocodrilo representa un riesgo para las personas o para el propio animal, la ciudadanía debe reportar el hecho al 181 o al ECU 911, a fin de que las autoridades competentes coordinen la atención del caso.









