Una noche de virtuosismo, emoción y grandes clásicos marcó el más reciente concierto de la Orquesta Filarmónica Municipal de Guayaquil, que presentó un repertorio integrado por el Concierto para violonchelo en mi menor, de Edward Elgar, y la Sinfonía n.º 4 en la mayor "Italiana", de Félix Mendelssohn, en el Centro Cultural Olmedo.
El público acompañó con atención cada interpretación. La primera parte del programa estuvo dedicada a la obra de Elgar, cuya intensidad emocional fue realzada por la participación de la violonchelista invitada Ana Belén Vera, quien destacó por la sensibilidad y profundidad lírica de su interpretación.
La segunda parte del concierto estuvo dedicada a la Sinfonía n.º 4 "Italiana" de Mendelssohn, una composición inspirada en el viaje del autor por Italia. La obra llevó a los asistentes por un recorrido de contrastes musicales, desde pasajes solemnes y enérgicos hasta el ritmo festivo de las danzas italianas.
La presentación contó con la dirección del maestro venezolano Jorge Soto, director invitado, cuya conducción, junto con la destacada participación de Ana Belén Vera, enriqueció la propuesta artística de la noche.
Soto destacó la propuesta municipal de llevar el arte a todos los rincones: “Estoy muy orgulloso del trabajo que está haciendo la Orquesta Filarmónica de Guayaquil, toda orquesta debería estar haciendo, esto llevando la música a todo rincón de la ciudad con diferentes repertorios, clásicos y no clásicos”.
Con este concierto, la Orquesta Filarmónica Municipal de Guayaquil reafirma su compromiso de acercar la música sinfónica a la ciudadanía y fortalecer la oferta cultural de la ciudad, consolidando al Centro Cultural Olmedo como uno de los principales escenarios para este tipo de presentaciones.












