Tras 19 años de espera, Lady Reyes destacó con emoción que su barrio Nueva Guayaquil, en el noroeste de la ciudad, cambió por completo: dejó atrás el lodo, el polvo y el monte para dar paso a vías de hormigón y asfalto de primer nivel. Donde antes los niños salían con fundas en los pies para ir a la escuela y las ambulancias no podían ingresar, hoy circulan taxis y buses hasta la puerta de las casas, el polvo desapareció y la movilidad diaria mejoró notablemente.
El testimonio de Lady refleja la transformación que vive su barrio y decenas de sectores populares de la urbe porteña, que forman parte de los más de 300 kilómetros de calles nuevas construidas durante los tres años de gestión del alcalde Aquiles Alvarez, entre mayo de 2023 y mayo de 2026.
Se trata de una extensión equivalente a la distancia entre Guayaquil y Manta, con una inversión acumulada superior a los USD 81,4 millones. La mayor parte de estas obras se concentra en proyectos cofinanciados por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), con USD 65,6 millones destinados a la construcción de 70,25 kilómetros de nuevas vías que incluyen arbolado, aceras con accesibilidad universal y señalización vial completa.
Además, estas intervenciones incorporan mejoras en agua potable y alcantarillado para una recuperación integral del entorno urbano. En Flor de Bastión, uno de los sectores más beneficiados, se invierten cerca de USD 30 millones en un plan progresivo de infraestructura vial y alcantarillado pluvial que impactará a más de 100.000 habitantes.
Desde 2023 se han intervenido los bloques 6, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 20 y 21, y actualmente avanzan obras en los bloques 3, 4 y 5, así como en Tiwintza y Valle de la Flor. “Los niños tenían que andar aquí; más que todo en invierno era muy difícil llegar, ir a las escuelas; imagínense sus zapatos, su ropa (…) esto no se podía caminar, no había acceso para una ambulancia”, expresó Paulina Peralta, residente desde hace 15 años en la manzana 2300 de Flor de Bastión.
Su relato coincide con el de decenas de familias que hoy observan cómo sus hijos acuden a la escuela con mayor seguridad y comodidad. Paralelamente, se han mejorado 158,76 kilómetros de calles de tierra mediante trabajos de relleno, reconformación y colocación de asfalto reciclado en sectores como Sergio Toral, Monte Sinaí, Ciudad de Dios, Realidad de Dios y Reinaldo Quiñónez.
Estas intervenciones facilitan la movilidad cotidiana mientras se planifican las obras hidrosanitarias definitivas. Los vecinos también destacan los avances. “Ahora nos movilizamos más rápido, los carros se dañan menos y las ambulancias pueden ingresar por emergencias o incendios”, afirmó Rubén Basurto, quien reside desde hace 17 años en el sector de Tiwintza y aseguró sentirse orgulloso del desarrollo de los sectores populares.
Actualmente, la Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil ejecuta la pavimentación de cinco kilómetros adicionales en las comunidades San Juan y Eloy Alfaro, en Chongón, ampliando el alcance de una política que prioriza sectores históricamente relegados.
Con estas obras, Guayaquil avanza en el cierre de brechas de infraestructura y devuelve dignidad a miles de familias que durante décadas convivieron con calles de tierra. Vecinos como Lady, Paulina y Rubén coinciden en un mismo mensaje: por primera vez sienten que realmente forman parte de la ciudad.










