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El teatro transforma las aulas y fortalece habilidades en niños de Sergio Toral

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Las aulas dejaron de ser únicamente espacios de aprendizaje tradicional para convertirse en escenarios donde la creatividad, la confianza y la expresión toman protagonismo. Entre risas, juegos y dinámicas participativas, 134 estudiantes de la Unidad Educativa Particular Juan Pablo II, ubicada en la cooperativa Sergio Toral, vivieron una jornada artística impulsada por el Municipio de Guayaquil, a través del Centro de Arte Comunitario ZUMAR Plaza Casuarina.

 

La iniciativa acerca las artes escénicas a niños y jóvenes como una herramienta para fortalecer capacidades personales y sociales, promoviendo espacios que contribuyan a su desarrollo integral y al uso positivo de su tiempo libre. Durante una hora, los estudiantes participaron en ejercicios de integración, técnicas básicas de respiración, uso del diafragma y actividades de expresión vocal, herramientas que les permiten desarrollar habilidades comunicativas, estimular la imaginación y reforzar su seguridad al interactuar con otros.

 

La jornada estuvo dirigida por el docente Isaac Triguero, quien, mediante actividades lúdicas y participativas, guio a los niños en ejercicios diseñados para fomentar la confianza, potenciar la creatividad y fortalecer el trabajo en equipo, despertando además su interés por las artes escénicas desde una experiencia cercana y divertida.

 

La Unidad Educativa Particular Juan Pablo II se convirtió en la primera institución en incorporarse a esta nueva etapa del programa Teatro Itinerante de ZUMAR, una propuesta que extiende espacios de formación artística a distintos sectores de la ciudad y acerca nuevas oportunidades de aprendizaje a niños y jóvenes.

 

"El teatro es una herramienta que ayuda a los niños a perder miedos, desinhibirse y trabajar en equipo. Con esa base decidimos visitar esta escuela", explicó Triguero.

 

Actualmente, el Centro de Arte Comunitario ZUMAR cuenta con escuelas de teatro en Bastión Popular y Plaza Casuarina, además de espacios formativos en Puerto Liza y Guayarte, ampliando el acceso a actividades culturales y artísticas en diferentes puntos de Guayaquil.

 

La experiencia también ha generado una respuesta positiva dentro de la comunidad educativa. "Las clases han sido muy divertidas. Tanto docentes como estudiantes estamos muy motivados porque cada día aprendemos más; las actuaciones y las dinámicas son muy bonitas para toda la comunidad estudiantil de nuestra institución", dijo la docente Mónica Arias Villamar.

 

Triguero destacó el respaldo municipal a iniciativas que impulsan el desarrollo artístico de la niñez y juventud. "Hay que agradecer la iniciativa de la Alcaldía de Guayaquil, porque ahora contamos con una escuela que forma artistas y promueve el arte como una herramienta para el buen uso del tiempo libre de los niños, además de abrir oportunidades para su desarrollo futuro", concluyó.

 

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