El Centro Cultural Olmedo fue el escenario del concierto “Grandes Solistas de América: Capítulo Brasil”, interpretado por la Orquesta Filarmónica Municipal de Guayaquil. La velada estuvo marcada por la interpretación de obras de reconocidos compositores como Piotr Ilich Chaikovski, Hekel Tavares y Niccolò Paganini, que cautivaron al público del centro de la ciudad.
El concierto estuvo bajo la batuta del director Manuel Campos Loor, quien guio a la orquesta con precisión y sensibilidad. Además, contó con la participación del artista invitado Alessandro Borgomanero, violinista italo-brasileño que visitó Guayaquil por cuarta ocasión.
Borgomanero es reconocido internacionalmente por sus interpretaciones junto a agrupaciones como la Orquesta de Cámara de Budapest, la Philadelphia Chamber Orchestra, la London Mozart Players y la Orquesta de Cámara de Berlín, entre otras. Su trayectoria lo ha llevado a escenarios de Austria, Inglaterra, Escocia, Alemania, Portugal, Italia, Brasil, Perú y Argentina.
Asimismo, ha participado en festivales de renombre como los de Salzburgo, Edimburgo, Mantova, Mozart de Tokio e Invierno de Campos do Jordão. Su carrera discográfica incluye grabaciones para sellos de Alemania, Japón y Austria, enriqueciendo su repertorio con obras solistas y de cámara. Además, ha colaborado con músicos de la Filarmónica de Berlín.
Durante el concierto, el violinista interpretó una obra en formas brasileñas del compositor Hekel Tavares, resaltando la riqueza cultural de Brasil, así como la emblemática La Campanella, de Niccolò Paganini.
Una de las asistentes, Adelina Prado, destacó la accesibilidad de este tipo de eventos culturales. “Me parece muy buena la elección del lugar, porque el Teatro Centro de Arte queda lejos. Traer estas presentaciones al centro es una decisión acertada, ya que resulta más cercano y accesible para el público”, comentó.
Por su parte, Claudia Büttler expresó su entusiasmo por la iniciativa. “Me parece una excelente actividad porque permite que los jóvenes conozcan más sobre el arte y disfruten de la música clásica en un espacio cercano”, señaló.
De esta manera, Guayaquil reafirma su compromiso con el arte y la cultura, acercando la música académica a la comunidad.












