Categorías
Ciudadano

Atención integral y acompañamiento familiar fortalecen el desarrollo infantil en centros municipales

Compártelo por:

Las risas, los juegos y los primeros aprendizajes marcan la rutina diaria en los Centros de Cuidado Infantil de DASE EP, espacios municipales donde decenas de niños reciben atención integral mientras sus familias encuentran respaldo para fortalecer su desarrollo y bienestar.

 

Actualmente, 198 niños de entre 12 y 48 meses son atendidos en los centros infantiles Guasmo, Bahía y Orquídeas, donde el cuidado diario se complementa con alimentación, estimulación temprana y actividades pedagógicas orientadas a potenciar sus habilidades físicas, emocionales y sociales.

 

En cada jornada, los pequeños desarrollan destrezas esenciales para su crecimiento. Aprenden hábitos de convivencia, fortalecen su autonomía y adquieren nuevas capacidades a través de dinámicas lúdicas diseñadas para estimular su aprendizaje desde los primeros años de vida.

 

Alexandra Romero, educadora del área de niños de 12 a 18 meses del Centro de Cuidado Infantil Guasmo, explica que la labor que realizan va mucho más allá del acompañamiento cotidiano. “Aquí les enseñamos a ser independientes y autónomos. También observamos su estado de ánimo, su salud y su nutrición, porque todo influye en su bienestar”, señaló.

 

El trabajo en los centros infantiles también involucra activamente a las familias. La coordinación permanente entre educadores y padres permite que los avances alcanzados durante la jornada continúen en el hogar, fortaleciendo así el proceso formativo de los menores. “Les contamos cómo trabajamos con sus hijos para que puedan seguir esas actividades en casa”, comentó Romero.

 

En el Centro de Cuidado Infantil Bahía, la educadora Ingrid Barzola destaca que el acompañamiento familiar es determinante para consolidar el aprendizaje y la seguridad emocional de los niños. Explica que las actividades recreativas y pedagógicas ayudan a que los pequeños exploren su entorno, desarrollen confianza y avancen en su crecimiento integral.

 

Además, el seguimiento constante al estado de salud, comportamiento y progreso de los menores permite mantener una comunicación cercana con los representantes, generando confianza y corresponsabilidad entre las familias y el personal educativo.

 

Para Marjorie Ramírez, madre de Liam Podestá, de tres años, quien recibe atención en el Centro de Cuidado Infantil Guasmo, el impacto ha sido evidente tanto en el desarrollo de su hijo como en su vida personal, ya que gracias a este apoyo ha podido emprender y brindarle mayores oportunidades. “Ahora habla más claro, es más independiente y recibe mucho cariño”, indicó.

 

Como madre, asegura que continúa reforzando en casa lo aprendido por su hijo en el centro infantil, convencida de que la atención y educación en los primeros años son fundamentales para prepararlo para la etapa escolar y su futuro.

 

Compártelo por:

Noticias Relacionadas