La preocupación de una madre terminó revelando una realidad que afecta a miles de niños en la provincia. Santa Camba llegó al Hospital del Día Municipal Samuel Ratinoff junto a su hija Evelin, buscando aliviar los fuertes dolores que la menor presentaba en distintas partes del cuerpo. “Tiene dolor y toda la noche y me llora”, contó angustiada.
Durante la evaluación médica, el equipo de especialistas detectó un problema aún más delicado: la niña presentaba signos de desnutrición crónica infantil, una condición que compromete el crecimiento, desarrollo y calidad de vida de los menores.
“Lo que me llama la atención, es que tiene once años nueve meses, debe pesar 85 libras y está pesando a penas 68 libras, es decir que es una paciente con una desnutrición crónica infantil”, explicó el doctor Stanley Santelices.
Historias como la de Evelin son parte de una problemática que el Municipio de Guayaquil enfrenta a través de la campaña ‘Guayaquil Crece Contigo’, una estrategia que impulsa acciones de prevención, controles médicos, capacitación y acompañamiento comunitario para proteger el desarrollo integral de la primera infancia.
La situación mantiene en alerta a las autoridades sanitarias. En la provincia del Guayas, la desnutrición crónica infantil alcanza al 22,5 % de la población infantil, una cifra que evidencia la necesidad de fortalecer la atención temprana y el acceso oportuno a servicios de salud.
Frente a este escenario, la actual administración municipal ha reforzado la cobertura de su red de salud con atención pediátrica gratuita, entrega de medicinas, exámenes de laboratorio y seguimiento permanente a los casos detectados.
En los últimos tres años se han registrado más de 67.000 atenciones pediátricas en los hospitales y centros municipales. De ese total, 1.800 correspondieron a menores diagnosticados con desnutrición crónica infantil, quienes reciben monitoreo constante para evaluar su recuperación y evolución médica.
La respuesta municipal también genera confianza entre los usuarios que acuden diariamente a los servicios de salud. Rocío Sánchez, quien llevó por segunda ocasión a su hija de cuatro meses, destacó la atención recibida. “Hay control, esta todo limpio y atienden super bien, no he ido a otros lados porque siempre está lleno, no hay medicamentos”.










